El Gobierno Nacional no ha podido conectar a la población con sus propuestas para resolver los principales problemas del país, producto de una mala comunicación y la poca capacidad de reacción, lo cual lo ha llevado a situaciones de crisis, coincidieron algunos sectores.
Esta situación ha producido que analistas, gremios de trabajadores y representantes de la empresa privada soliciten un cambio de dirección en las estrategias de mediación, por parte del presidente Juan Carlos Varela y su equipo de gobierno.

Incluso, los altos mandos de esta administración reconocen una falla sensitiva al momento de responder a las exigencias de la población y evitar que se agudicen los problemas.
Uno de ellos ha sido el ministro de Desarrollo Social, Alcibíades Vásquez Velásquez, quien admitió que "nos falta comunicar" el trabajo que emprenden los ministerios.

"Tenemos un error que hemos cometido, que no hemos sabido trasmitir, quizás, todos los ministerios, lo que hemos estado haciendo; yo lo acepto", reconoció Vásquez al transcurrir los primeros dos años de gobierno.
Sin embargo, tras pasar los dos años de gestión, el propio presidente Varela ha tenido que salir a llamar a los ministros de Estado y pedir que "den la cara".

Otro de los aspectos que han influido en la mala proyección del Gobierno es el sistema "judicializado" de trabajo que es promovido en el país, y ha descuidado los temas sensitivos, con situaciones de crisis en asuntos sensitivos como seguridad, salud, educación y hasta la economía, que ha sufrido una desaceleración.
Con ello, los casos de exfuncionarios, empresarios y detenidos políticos que han acaparado la atención de gran parte del actuar gubernamental, al obligarse a los jefes de cartera a promover una persecución que ha sido denunciada por gremios de juristas y empresarios.
Incluso, ha preocupado que analistas sientan temor por una posible explosión social en Panamá al no verse resultados efectivos en los programas sociales que son proyectos insignias del Gobierno.
Este sería el caso del programa Barrios Seguros, con el que exdirectores de la Policía Nacional aducen que "se les regaló plata a los pandilleros, y la seguridad sigue por el suelo".
Por otro lado, la mala comunicación del Gobierno ha quedado reflejada en el manejo de crisis en materias como salud, en la que este año se destapó una epidemia de influenza, y los panameños no recibieron indicaciones efectivas sobre cómo afrontar la situación y prevenir más contagios. Al momento de suministrarse una vacuna se abarrotaron los centros médicos, lo cual distrajo otros servicios especializados que requerían la atención constante de los trabajadores de la salud.
Según el analista político José Blandón, la falta de comunicación del Gobierno ha sido evidente en el evento más importante del país acontecido en este siglo, como lo fue la inauguración de la ampliación del Canal de Panamá, en la que no hubo convocatoria para hacer sentir a toda la población como parte de esta celebración.
"El Gobierno, frente al evento que debió concentrar el mayor sentido de unidad de nuestro país, no tuvo la capacidad política de concertar a todas las fuerzas. Noté un alto nivel de mezquindad para no reconocer a otros que consideraban sus enemigos políticos", afirmó.
Blandón también hizo alusión al caso de las empresas Waked, en el que "la población no ve acción del Gobierno, y todos los elementos se conjugarán, pues es la capacidad que tiene el dirigente de impulsar la participación de todos los agentes políticos, institucionalmente, a todos los partidos y gremios políticos y no individualmente".
"Aumento de precios, transporte y transparencia son algunos aspectos que tienen correlación con la caída del presidente", dijo el comentarista.
No obstante, los errores de los voceros del Gobierno han sido mal interpretados por los aliados políticos, como los Estados Unidos.
Según algunos internacionalistas esta situación afecta directamente a la gestión del mandatario, pues podría ser una de las principales causas de la baja de popularidad.
Aunque para Renato Pereira, analista político, en casi dos años y medio que lleva de gestión el presidente Varela, no ha podido alzar su núcleo de comunicación.
"Hay una falta de voceros en el actual Gobierno. No hay un núcleo de comunicación que pueda montar un 'aparataje' de voceros que estén siempre sobre la opinión pública", dijo Pereira.
También el politólogo Isaac Rodríguez aseguró que la falta de voceros se debe a que tienen un partido de masas y no un colectivo de cuadros con capacitación política.
"Es evidente que carecen de voceros, pero más que eso a los dirigentes les falta conocimiento para dirigir la estructura del Estado", puntualizó.
Agregó que "el panameñismo no tiene funcionarios de alto nivel.
En la medida que el Gobierno tenga quien le dé conocimiento a la población de lo que hace, pueden mejorar las cosas".
Otro de los casos en los que la ciudadanía ha pedido al Gobierno explicaciones y no las recibió fue la permanencia en el cargo del director de la Caja de Seguro Social (CSS), Estivenson Girón, quien no dio respuesta a problemas de la institución, por lo que finalmente tuvo que renunciar al cargo.
Productores no creen en discurso del Gobierno por incumplimientos
Los productores afectados por las políticas impuestas en el sector agropecuario panameño han evaluado que una de las fallas del Gobierno ha sido no esclarecer el tipo de subsidio que realiza, por lo que “simplemente desapareceremos de la actividad agraria".
Augusto Jiménez, presidente de la Asociación de Productores de Tierras Altas, explicó que el "Gobierno se ha vuelto promesas y no concreta nada".
Jiménez explicó que se han llegado a sentir engañados por el presidente Juan Carlos Varela, quien les prometió resolver la situación del sector agropecuario.
Incluso, los trabajadores del interior afirman que este gobierno se ha vuelto puro discurso, promesas y no concreta nada en beneficio de los productores.
Agregó que no hay que ser un sabio en economía para saber que, con el libertinaje en las importaciones en el país, están desapareciendo al sector agro.
Piden, además, por alguien que se apiade del hombre que produce la comida en este país.
Crisis en la comarca fue avivada por desconocimiento
La represión del Gobierno contra campesinos en la comarca indígena Ngäbe-Buglé por la aprobación de un acuerdo para la construcción de una hidroeléctrica en Barro Blanco, guardó relación con el desconocimiento de las comunidades del área sobre las condiciones de dicho pacto.
Esto incluso se extendió a puntos como Gualaquita de Bocas del Toro, luego de que por unanimidad el Congreso Indígena aprobara movilizaciones y cierre en diferentes puntos de las tres regiones de la comarca.
Ello, luego de alegar que desconocían el acuerdo firmado entre el presidente Juan Carlos Varela y Silvia Carrera, cacica de la comarca.
No obstante, y como en otros incidentes de este tipo, el presidente Juan Carlos Varela negó la crisis por Barro Blanco y en cambio salió al paso de las críticas de las organizaciones indígenas que lo acusaban de represivo y autoritario. "Estamos haciendo un gobierno de diálogo, de paz”, refutó el mandatario.
Claves
29 meses de gestión lleva el Gobierno sin establecer políticas de comunicación efectiva.
3 ministros de estado han renunciado por escándalos y malos manejos en la gestión.