Juicios
- Julio Mario Villarreal
- En la provincia de Chiriquí, un tribunal declaró culpable a un exmilitar por la desaparición forzosa de esta víctima de la dictadura militar. Los familiares presentaron la denuncia en 1990. Luego en el 2010 se intentó realizar la audiencia, que fue suspendida; pero a pesar de que hubo sentencias en este caso, no hay nadie detenido.
- Alonso Fabin
- Existen pocos reportes de este joven de apenas 17 años, quien fue declarado como guerrillero por la Guardia Nacional en la provincia de Chiriquí; por eso lo encarcelaron y posteriormente desaparecieron su cuerpo. El 16 de mayo del 2012 se hizo la audiencia de este caso, pero una semana antes del juicio, el único imputado en este proceso falleció; por eso el tribunal de la causa decretó extinguida esta acción penal.
Desde 1969 se empezaron a dar las primeras desapariciones forzosas, especialmente de jóvenes estudiantes que tenían ideales contrarios al régimen militar.
Se trata de 116 casos de asesinatos y desapariciones; en cada uno se describen testimonios desgarradores relatados por familiares y testigos, historias de quienes fueron encarcelados, torturados, asesinados y sus restos arrojados a fosas comunes.
Rita Irene Wald Jaramillo solo tenía 17 años de edad, era una joven estudiante académicamente sobresaliente en el colegio José Antonio Remón Cantera, dirigente de la Sociedad Estudiantil Democrática, locutora y dura crítica de la dictadura militar.
Sus características la colocaron en blanco del llamado G-2, dirigido por el entonces teniente coronel Manuel Antonio Noriega, pues la estudiante lideraba manifestaciones en contra de la firma de los tratados Torrijos-Carter. Rita fue vista por última vez la tarde del 27 de marzo de 1977, en las inmediaciones de las Galerías Obarrio, cuando fue a la emisora Onda Popular, en la cual ella laboraba, a devolverle el auto a su compañero locutor Emilio Garzola. Esa fue la última vez que la vieron con vida, sus familiares hasta el día de hoy desconocen lo que le sucedió a la joven dirigente.
Para Edwin Wald, hermano de Rita, haber recibido una compensación económica (la familia Wald recibió una compensación de 681 mil dólares, tras un proceso en la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH)) no sacia la sed de justicia, por lo que no cesa su lucha hasta ver a los responsables de la muerte de su hermana decir qué ocurrió. “El caso de mi hermana no está siendo investigado en los tribunales”, destacó.
Por este hecho se vincula al exdictador Manuel Antonio Noriega. Los otros implicados son: Cleto Hernández, quien fue jefe de asuntos estudiantiles del G-2; Luis “Lucho” Gómez, jefe de la antigua Federación de Estudiantes de Panamá; Darío Arosemena, quien fue el director nacional de investigaciones, y el exlocutor Emilio Garzola.
En junio del 2012, la Fiscalía Segundo Superior solicitó al Segundo Tribunal de Justicia la reapertura de este caso, basándose en la existencia de nueva evidencia; sin embargo, el tribunal no se ha pronunciado.
Esto se da luego de que el coronel retirado Roberto Díaz Herrera, en declaraciones públicas vertidas en noviembre del 2012, implicara a Manuel Antonio Noriega en la desaparición de su hermana.