Las promesas incumplidas, inseguridad, propuestas inconsultas, así como el alto costo de la vida, entre otros temas, han llevado al despertar de los ciudadanos, que a través de convocaciones a manifestaciones esperan lograr respuestas a su favor.
Como prueba de ello, este miércoles se estarán concentrando para protestar en contra del aumento del registro único vehicular, que establece la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT).
Para el 2 de febrero también se tiene organizada otra manifestación para exigir respuestas por temas que impactan y preocupan a la población panameña.
Para la dirigente magisterial Yadira Pino, la sociedad panameña estuvo esperando durante un tiempo, dándole oportunidad al gobierno del presidente Juan Carlos Varela y su equipo de trabajo, que se planteó primero como una administración de diálogo.
Sin embargo, para la docente, en estos dos años y medio de gestión han demostrado quiénes son realmente.
Considera que el presiente Varela en su último discurso trató de decir que las cosas se iban a resolver a través de las reformas constitucionales, lo cual para Pino quiere decir que una vez más se va a poner una camisa a la medida.
"El presidente no puede ocultar que hay un descontento a nivel nacional, que la sociedad panameña está sintiendo los mismos problemas de siempre y no se ha visto que haya ningún tipo de solución", sostuvo.
Pino aseguró que el pueblo tiene que entender que cuando los gobernantes no juegan su papel y no hacen su trabajo, tienen que sentir la presión por parte de la población que es la que los elige.
En tanto, para Enrique Montenegro, del Frente Anticorrupción, estas manifestaciones son un aviso a las autoridades por todas las medidas inconsultas que se dieron y por la falta de transparencia.
"Es un llamado de atención que el Gobierno debe ver con mucha atención para evitar todas estas protestas a tiempo, ya que pueden afectar toda la economía", advirtió.
Montenegro coincidió en que el mandatario Varela vendió la imagen de que era un gobierno de diálogo.