Las primeras resoluciones que firmó Kenia Porcell al llegar a la Procuraduría General de la Nación, en enero del 2015, cuatro específicamente, fueron las rotaciones en los despachos de las Fiscalías Anticorrupción.
Y es que para ese entonces eran cuatro las fiscalías superiores especiales en perseguir los delitos contra la administración pública.
Actualmente, son siete las Fiscalías Anticorrupción, de las cuales seis despachos están a cargo de mujeres.
Una de ellas es Tania Sterling, quien ocupa la posición de coordinadora, es decir, es la encargada de transmitir las directrices de su superior jerárquica a los demás fiscales que tienen la facultad de investigar los casos relacionados con la administración pública.
"Es como el enlace entre la procuradora y los fiscales anticorrupción", agregó una fuente judicial.
Ronier Ortiz es abogado y conocedor de la estructura orgánica de la Procuraduría General de la Nación por los años laborando cerca de esta entidad.
Comenta que hablar de una fiscal primera anticorrupción es hablar de una persona como mucho poder jerárquico dentro de la Procuraduría.
Prueba de ello es el hecho de que le haya tocado investigar al fiscal auxiliar Marcelino Aguilar, ante el impedimento presentado por la procuradora Porcell y el secretario y el subsecretario general, Rolando Rodríguez y David Díaz, respectivamente.
Caso testigo protegido
En este caso, Sterling agotó todo el término de investigación sin aplicar una sola medida contra el fiscal Aguilar.
Ortiz maneja el informe de que la decisión de Sterling será el archivo del expediente, aunque el jurista advierte que por ser un caso bajo el Sistema Penal Acusatorio, la última palabra la dará un juez de garantía en una audiencia de control.
Ronier Ortiz, en representación de Gustavo Pérez, interpuso una querella contra el fiscal auxiliar Marcelino Aguilar por haber instruido un expediente con la figura de un testigo protegido fantasma.
Ello pese a existir pruebas dentro de un acto de audiencia, en la que el juez decimosexto de circuito, Enrique Pérez, determinó que el testigo protegido "no era ningún testigo".
Comida deshidratada
Una muestra de las decisiones distantes que han caracterizado a la fiscal Tania Sterling, comenta una fuente judicial, está en el expediente número dos de la comida deshidratada, que en la práctica constituye el primer contrato.
En este proceso figura el nombre de Amado Arjona, quien recibió una medida cautelar distinta a la detención preventiva, pese ha existir elementos que lo vinculan con los cargos contra la administración pública, según reveló la fuente.
Bolsas de comida
Una muestra de la selectividad con que, a juicio de juristas consultados, ha actuado la fiscal Tania Sterling son los casos de bolsas de comida y granos que ha instruido la funcionaria.
Comenta la fuente que empresarios de la talla de Pablo Ruiz Obregón son un ejemplo de la justicia selectiva, pues en su caso recibió una libertad condicionada de país por cárcel, pese a las pruebas testimoniales.
Mientras, por el mismo proceso, a los exfuncionarios que han manifestado su cercanía con el expresidente Ricardo Martinelli se les han decretado por parte de la propia fiscal Sterling medidas cautelares severas como la detención preventiva. Sterling fue fiscal de robo y hurto de autos antes de llegar a la Fiscalía Primera Anticorrupción.