El reverendo Thomas Reese, autor de “Inside the Vatican”, una guía de la burocracia vaticana, elogió el juramento público de Benedicto: “En la Iglesia hay lugar para un solo papa, y su juramento de obediencia demuestra que Benedicto no quiere que nadie lo use”.
Hubiese preferido que Benedicto retomara su nombre de pila y dejara de usar sotana blanca.