En el 2003 la provincia de Chiriquí mantenía una superficie cultivada de 95,950 hectáreas en productos como granos, frutas, vegetales y verduras. Nueve años más tarde, es decir, a finales del 2012, se reportó una reducción de 27,128 hectáreas de tierras cultivadas, un -28%.
Chiriquí es una de las provincias en donde se concentra la mayor producción de algunos alimentos como el arroz, a la vez aglutina un significativo número de productores. Pero esta cantidad de personas dedicadas a la producción de alimentos también ha mermado con el transcurrir de los años.

La cosecha de doce productos en las tierras chiricanas -actividad que realizaban unos 10 mil 228 productores en el 2003- pasó a ser trabajada por unas 6,812 personas a noviembre de 2012, lo que indica que el 33.4% de los agricultores ha abandonado la actividad agropecuaria, según informes revelados por la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Chiriquí (Camchi) (ver tabla).
Razones

Para Víctor Watts, de la Camchi, el poco estímulo que se le da al productor y la falta de seguridad en la actividad agropecuaria, en la que los agricultores cada vez se les hace difícil encontrar un crédito para poder financiar sus producciones, son parte de las razones que han incidido en que las personas dedicadas a trabajar en el campo abandonen la actividad.
Watts agregó que tanto el gobierno actual como los anteriores no han tomado en cuenta al sector productor, aunado a la falta de políticas agropecuarias y que en sí la misma entidad, es decir el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (Mida), debe actualizarse, ya que las leyes que la rigen están desactualizadas.
Para Watts es dolorosa la situación que atraviesa el sector, ya que en el mismo se hacen la pregunta de quiénes van a sustituir a los actuales productores; además de que pagar una mano de obra en el campo ya es costoso. “El trabajo en el campo no es fácil, por ende, las personas buscan empleos donde reciben mejores salarios y remuneraciones”, dijo.
Virgilio Saldaña, productor de tierras altas, aseguró que el sector agropecuario ha sido el de menor importancia para todos los Gobiernos, pues la tendencia al parecer es seguir dependiendo cada vez más de las importaciones de los alimentos, lo que a la vez perjudica al sector productor.
Sumado a esto, el cambio climático afecta las producciones, provocando en ocasiones pérdidas a los trabajadores del campo.
Para Saldaña esa historia de que el país cada vez se está quedando sin alimentos se ha repetido desde hace años.
Un ejemplo claro es en el caso de la cebolla, cuya producción giraba en los 50 mil quintales mensuales; a la fecha, debe estar por el orden de los 15 mil quintales por hectárea, sostuvo.
El informe de la Camchi reflejó que en el 2012 la cantidad de cebolleros era solo de 83, mientras que hace nueve años eran 309.
Saldaña agregó que en la actualidad ya esa cantidad de 83 no se mantiene, pues se ha reducido llegando a los “50, como mucho”.
Consecuencias
Además de la reducción en el cultivo de tierras para los alimentos, la falta de personas dedicadas a la actividad es motivo de preocupación.
Según Saldaña, las generaciones actuales ven con claridad la falta de incentivos que recibe el sector, lo que conlleva a que no se interesen en dedicarse a la actividad agropecuaria. “Si no se dan incentivos, las personas continuarán abandonando el campo para irse a la ciudad”, expresó el productor.
De acuerdo con un informe presentado por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), en el 2012 la fuerza laboral ocupada del país llegó a 1.6 millones de personas; de las cuales, 271 mil estuvieron ocupadas en el sector agropecuario, lo que indica un 16.7% del total.
La Contraloría General de la República de Panamá reveló que a marzo de 2013 había un millón 588 mil 35 personas ocupadas en el país, de las que el 15% realiza actividades correspondientes al sector primario, (agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca).
Óscar Osorio, ministro del Mida, durante la presentación del presupuesto de la entidad para la vigencia fiscal 2014, fue claro al indicar que es una realidad que las personas han abandonado el agro para dedicarse a otras actividades.
Osorio manifestó que en los planes educativos debe fomentarse la agricultura, para que las futuras generaciones se eduquen y tomen conciencia de la importancia de producir alimentos.
Al 30 de junio de 2013, las carteras con montos más altos en el Banco de Desarrollo Agropecuario se ubican en Los Santos con $35.3 millones; Chiriquí, con $34.2 millones; Panamá, con $21.8 millones; Darién, con $17.4 millones; Veraguas, con $15.8 millones, y Herrera, con $12.3 millones.