Una serie de irregularidades en el diseño y construcción de las dos primeras escuelas de “excelencia” amenaza uno de los proyectos insignias del Gobierno en materia de educación.
Las anomalías, que incluyen meses de atrasos en las obras, trastocan el nuevo horario de clases, ponen en riesgo la seguridad de los estudiantes y son la causa de una disputa legal entre los contratistas y el Ministerio de Educación.

Ambas obras tienen un costo de 26 millones de dólares.
Son cerca de 3,000 estudiantes los que se inscribieron para recibir clases en el centro educativo China Taiwán, en Pacora, y Guillermo Endara Galimany, en La Chorrera, obras cuyos costos superan los 26 millones de dólares, pero que no se han entregado a “satisfacción” de las autoridades.

El primer traspiés que puso en jaque el funcionamiento de las escuelas de “excelencia” se hizo evidente el primer día del año escolar, cuando se anunció que los estudiantes de ambos centros educativos empezarían a recibir sus clases un mes después.
A ello hay que sumarle que el horario se tuvo que ajustar de 7:00 a.m. a 12:20 p.m., a pesar de que el Decreto Ejecutivo 920 -que creó los centros de formación integral- establece una jornada hasta las 3:00 p.m.

Solo estos dos puntos trastocan el principio por el cual fueron creadas las escuelas de “excelencia”, en las que se busca atender a estudiantes desde preescolar hasta la premedia en estructuras cómodas, seguras y amplias. En la parte académica se ofertaron clases dirigidas para sus acudidos, extensión de horarios y espacios curriculares adicionales de afianzamiento.
Obras inconclusas

El pasado 14 de junio, el Meduca ordenó que se rescindiera el contrato a la empresa Progre, S.A., encargada de la construcción de la escuela Guillermo Endara Galimany, ubicada en el corregimiento de Playa Leona, en La Chorrera.
A través de la resolución 4183, la ministra Lucy Molinar pidió que se ejecutara la fianza de cumplimiento en un plazo de 30 días calendario y que se inhabilitara a la empresa por un periodo de dos años.

Molinar basó su decisión en que en los tres últimos meses de trabajo, el avance físico en campo solo refleja un 1% aproximadamente.
“A la fecha esto nos indica que el contratista no finalizará a tiempo la obra, debido a que no mantiene en campo personal suficiente para el término de las diferentes actividades pendientes a realizar según contrato. Ha paralizado el trabajo en campo por periodos prolongados, aduciendo la falta de fondos para la culminación de la obra. No ha cumplido con suministrar la entrega del cronograma del trabajo actualizado, requerido para el seguimiento oportuno del trabajo”, detalla la resolución del Meduca.

Igualmente en el documento se destaca que el contratista no atendió a los reiterados llamados de atención que se les enviaron mediante memorandos y notas por parte de la Dirección de Ingeniería y Arquitectura, y que no han realizado las pruebas en los diferentes sistemas requeridos como: electricidad, plomería, voz y data, sistema contra incendios, sistema contra robo, aires acondicionados, sistema pluvial y planta de tratamiento.
Las irregularidades llegan al punto de que a febrero de 2013 se reportó un avance de 96.30% y que a mayo de 2013 el avance fue del 96.61%, lo que deja en evidencia que el desarrollo de los trabajos en casi cuatro meses fue menor al 1%.

Al 20 de marzo de 2013, cinco días antes de que se empezaran a impartir clases en este centro educativo, aún no se habían recibido los sistemas de electricidad, plomería, voz y data, sistema contra incendio, sistema contra robos, aires acondicionados, sistema pluvial y planta de tratamiento en el proyecto, razón por la cual no se pudieron realizar las respectivas pruebas.
Incluso, se argumentó que al 13 de junio pasado la empresa Progre, S.A., aún no había entregado el permiso de construcción del proyecto en general.

Por la “urgente necesidad” de que la población estudiantil no sea afectada por la falta de clases, como consta en acto de recibo, el Meduca solo pagó 7.8 millones de dólares y quedó pendiente el desembolso de 4.6 millones de dólares, una vez se termine y se entregue la obra a satisfacción.
Rescinden contrato
Sin embargo, los trabajos en la escuela de La Chorrera no son los únicos que presentan inconvenientes. La construcción de la escuela China Taiwán, en el corregimiento de Pacora, también está plagada de irregularidades.
El pasado 1 de julio, el Meduca remitió una nota al representante legal del consorcio Heymocol Procomon, en la que da aviso del inicio del trámite para rescindir el contrato por incumplimiento. En la misiva también se avisa sobre la ejecución de la fianza de cumplimiento con la compañía asegurada, debido a que en las prórrogas de tiempo otorgadas, la empresa no ha ejecutado el proyecto de acuerdo con lo planteado por la Dirección Nacional de Ingeniería y Arquitectura.
Según el Meduca, en los últimos tres meses de trabajo el avance físico en campo solo refleja un 5% aproximadamente, lo que indica que el contratista no terminará la obra a tiempo, debido a que no mantiene en campo suficiente personal.
En el sector de Pacora, la empresa paralizó los trabajos por tiempos prolongados, aduciendo la falta de fondos para la culminación de la obra y no han realizado las pruebas en los diferentes sistemas requeridos como: electricidad, plomería, voz y data, sistema contra incendio, sistema contra robo, aires acondicionados, sistema pluvial y planta de tratamiento, tal como consta en la nota enviada.
Estricto cumplimiento
La ministra Lucy Molinar asegura que “el caso de La Chorrera ya está en ese tribunal, y una vez se reciba un veredicto, serán las aseguradoras las que completarán los trabajos conforme se pidió en el contrato”.
“No vamos a hacer adendas ni vamos a acatar peticiones de las empresas que han presentado 300 excusas para acabar con el trabajo”, sentenció Molinar.
Hasta la fecha, según explicó la ministra, solo se ha pagado lo que han recibido a conformidad, y no por los trabajos pendientes porque será mediante el proceso legal que las aseguradoras entrarán a completar la obra que las empresas dejaron a medias. “Mientras tanto no podemos tocar un clavo hasta que se conozca el veredicto del tribunal”, aseguró Molinar y negó que se haya cedido un nuevo plazo para terminar a Heymocol Procom, S.A.
Los que también esperan que la situación en estos centros educativos se normalice son los padres de familia, quienes muestran su preocupación por el peligro que corren sus hijos que se entremezclan con los trabajadores que aún se mantienen en la escuela. “Nosotros seguimos esperando porque en verdad no es lo que se prometió en principio. Los niños están saliendo a la misma hora que el resto de las escuelas, el comedor sigue cerrado y en el grifo no todo el tiempo hay agua. Todos los días a los niños hay que enviarles la merienda y el agua”, manifestó una de las acudientes.
A Miguel Álvarez, de la empresa Heymocol Procom, S.A., no le preocupa las declaraciones de las autoridades del Meduca.
A su favor, dice que tiene una segunda adenda que le extiende el plazo de entrega al 100% de la escuela hasta el próximo 28 de agosto. El tiempo establecido en el contrato original venció el 15 de marzo pasado.
Empresas se defienden
Álvarez enumeró una serie de factores que a lo largo del tiempo le impidieron cumplir en el tiempo pactado. Entre ellas, el robo de fusibles que alimentan los paneles centrales de electricidad a la escuela y el atraso de las empresas proveedoras de materia prima. El segundo plazo vence el 31 de julio.
“Aunque tenemos el 50% del contrato asegurado, no creo que haya necesidad de una intervención porque en el tiempo que nos queda completaremos los trabajos pendientes como estacionamientos, gradas en el gimnasio, drenajes pluviales e instalación de cámaras de seguridad”, expresó Álvarez.
Panamá América contactó al representante de la empresa Progre, S.A., para conocer su descargos sobre la decisión que adoptó el Meduca, pero informó que no podía atender porque estaba en una reunión.