Sociedad

'En Panamá, la política es nuestro Hollywood'

Mayer Mizrachi, el joven que saltó a los titulares panameños tras un polémico contrato con la AIG, conversó con 'Panamá América' sobre tecnología.


Cómodo desde el sofá de su oficina en la ciudad de Panamá, Mayer Mizrachi habló con pesar sobre el panorama que se le pinta a quien quiera innovar en materia tecnológica en nuestro país, donde el tema parece no acaparar el interés de muchos.

Él está claro en que el asunto que ocupa la mente de la mayoría de los panameños es la política, de hecho, aprovechó una circunstancia que contenía ese componente para resaltar su trabajo; tal vez por eso ahora, cada movimiento de Mizrachi y su compañía Criptext es reportado en Panamá.

El joven ya consiguió una inversión y donación que alcanzó el millón de dólares por parte de Silicon Valley, el centro líder para la innovación y desarrollo de alta tecnología, y de Marina Acton por su iniciativa de ofrecer seguridad y privacidad encriptando los correos electrónicos y por querer desarrollar su propia plataforma de correos, @criptext.com, que usaría la misma encriptación que utiliza Whatsapp.

 

Para Mayer, Panamá no tiene la culpa de que su tema central sea la política, para él, "ese es nuestro Hollywood".

"No tiene nada que ver ni con Criptext ni con Panamá, tiene que ver con tecnología; en Panamá, grandes cosas pasan en tecnología y Panamá no las reporta", expresó.

De hecho, para Mizrachi, en nuestro país hay un atraso en adoptar nuevas tecnologías, considera que lo que existe es una comercialización de tecnologías existentes, pero no hay innovación y hay carencia de emprendedores, talento y, sobre todo, inversionistas.

 

Sin embargo, en abril de este año, un experto de la firma Deloitte dio a conocer que Panamá es el primero entre los países centroamericanos que asimila las nuevas tecnologías, aunque con un atraso de cuatro años.

Mayer habló con propiedad de por qué tuvo que salir de Panamá para comenzar a cosechar logros por su idea.

"El hecho de que me vi necesitado de irme a Estados Unidos evidencia que no existen los recursos en Panamá para sostener un ecosistema de este tipo y mucho menos una compañía que quería innovar como Criptext", enfatizó.

 

Y es que pocos en Panamá conocían sobre Criptext, sino hasta un lío con una entidad gubernamental.

El nombre de Mayer Mizrachi resonó en los oídos de los panameños en diciembre de 2015.

El país comenzó a conocer la historia de un joven panameño de ojos azules detenido en Colombia por un embrollo en un contrato con la Autoridad Nacional para la Innovación Gubernamental (AIG) que incluía a su empresa Criptext.

 

Ahí se le señaló de incumplimiento en el acuerdo en la instalación de un software para la entidad y por ese caso pasó seis meses recluido en la cárcel colombiana La Picota por la presunta comisión del delito contra la administración pública (peculado) en perjuicio de la AIG.

Ante lo ocurrido, Mayer contó que vio una oportunidad para levantar la cabeza y distinguir a su empresa.

"Cuando esto pasó, no entendía el porqué, yo decía: 'esto no hace sentido, aquí no hay fundamento', y hoy, mirando atrás, digo: 'qué bien que pasó, de cada forma en la que pasó'. La inversión de Silicon Valley no hubiese pasado si no fuese por eso, por una de las decisiones que tomamos que trajo la atención mediática y por eso se publicó una historia".

Con lo que le pasó, Mayer sintió que las personas en Panamá conocieron el nombre, pero nadie conoció su producto porque hubo mucha conmoción mediática por las razones equivocadas, "por temas políticos y no por temas de tecnología".

Ahora, Mayer mantiene un impedimento de salida del país, lo que le ha resultado difícil porque, aseguró, tiene que lidiar con un problema jurídico que para una persona de 30 años no es normal, más aún cuando necesita estar en un ambiente donde "todo el mundo está innovando".

El rechazo de sus permisos para viajar, por su impedimento de salida, le ha afectado a Panamá, considera.

"Yo puedo ser un conector para emprendedores que no pueden levantar capital y conectarlos con fuentes de capital en Silicon Valley, no solo financiero, sino intelectual, pero no lo puedo hacer porque no me aprueban los permisos para viajar", contó.

Según Mizrachi, este año ha solicitado cinco permisos para viajar, uno de ellos era para representar a Panamá en una conferencia internacional en Suiza, donde Panamá, por medio de Criptext, estaba nominado a ser escogido startup o empresa emergente más innovadora del mundo, donde había un premio de un millón de dólares.

"Yo pienso que el daño, a la hora de la hora, es al país", dijo.

Un precedente que desmotiva

Para Mizrachi, el proceso judicial que hoy enfrenta crea un precedente y desmotiva a quienes sienten el deseo de vender un producto o servicio al Estado, por miedo a que queden involucrados en una polémica.

"Creo que lo ideal para el Gobierno es mantener los detalles de la contratación y de las irregularidades por parte de la AIG y del Estado y la investigación callados porque se crea un precedente para no querer venderle al Estado", concluyó Mizrachi.

Por el momento, Mayer pretende continuar invirtiendo en startups para alimentar las ideas de los nuevos emprendedores.



El término Criptext, nombre de la empresa de Mayer Mizrachi, proviene de la palabra criptografía, que es el ámbito que se ocupa de las técnicas de cifrado o codificado de la palabra mensajería.

La misión que se plasmó la empresa fue brindar seguridad y protección en el envío de correos electrónicos, tomando en cuenta los crecientes casos de "hacking".

Puede ser instalada desde Gmail.

2013


fue el año en que desarrolló Criptext.

9


personas, incluyendo a Mayer, integran el equipo de Criptext. Dos personas más se unirán.


fecha edicion
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1090784
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América