Sociedad

Frecuencia de unidades es la mayor falla del metrobús

Cerca de $400,000 se han impuestos en multas a Mi Bus por no cumplir con lo establecido en contrato, sobre todo en el aspecto de la frecuencia. Las autoridades de Gobierno, directamente el presidente Ricardo Martinelli, cuestionan el manejo que le está dando la empresa al nuevo sistema.


  • 3 son las sanciones que la ATTT ha impuesto a la empresa Mi Bus.

Montos

  • 344,400 dólares es el monto de la última sanción impuesta por la ATTT.
  • 933 paradas tiene el proyecto de construcción de paradas por $71.3 millones.

Angustia, desespero e impotencia es lo que impera diariamente en un grupo de usuarios del transporte público que por años guardó la esperanza de un mejor servicio con la entrada del nuevo sistema metrobús.

Hoy, cuando se cumple un año desde que la empresa Mi Bus completó el cronograma de entrada del sistema en las 21 rutas troncales, los usuarios esperan que la promesa de un sistema cómodo, seguro y confiable se encamine a la realidad.

 

Los intentos gubernamentales por dejar atrás las regatas, el desorden, el apiñamiento y la ofrenda de vidas humanas no han logrado convencer; y por el contrario, en las zonas de mayor concentración (zonas pagas), sin disimulo hay testimonios crudos y obstinados de un mal que se esparce como epidemia entre los usuarios.

La Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), responsable de la fiscalización del sistema, reconoce como válidas las quejas, y a modo de castigo impuso a Mi Bus durante ese primer año, tres sanciones de pagos diarios producto del incumplimiento al contrato N.° 21-10 del 5 de agosto de 2010. A la fecha, los pagos desembolsados por la empresa al Estado alcanzan los $379,988.

 

La ATTT se respalda en los llamados de atención del presidente Ricardo Martinelli, que por insistencia ha pedido a Mi Bus que se ponga en las pilas para evitar que la población continúe sumergida en un viacrucis de un sistema que demanda mejoras. Para documentar lo anterior, desde el 15 de marzo de 2013 hasta febrero de este año, la ATTT realizó 25 estudios para medir la calidad de servicio. Allí se detectaron fallas que según el contrato 21-10, se consideran como leves, medianas, graves y muy graves. La frecuencia en horas pico y horas valle (baja demanda) aparece como la constante en los aforos. Le siguen la escasa circulación en horas nocturnas, fines de semana y días feriados. Por todas esas razones, las sanciones se hacen en estricto apego a la ley; y mediante los procesos legales de reconsideración, ninguna de las tres se ha aceptado como válida. Aplicaremos las medidas hasta donde sea necesario para lograr que el servicio sea óptimo, es la explicación de Edwin Juárez, director de Movilidad Urbana de la ATTT.

El último de los aforos, hecho en febrero pasado en las paradas de Las Mañanitas, El Balboa, Pedregal, El Machetazo de San Miguelito y la Avenida B (La Melchi) está en el periodo de mejoras por parte de la empresa, de lo contrario se avecina una nueva multa porque en ninguno de esos sitios se alcanzó la frecuencia de espera que según el contrato debe ser por debajo de los 15 minutos en horas pico.

 

A pesar de los inconvenientes, González resalta como importante que en medio de las quejas hay que reconocer que ahora los usuarios se movilizan de forma más ordenada en las zonas pagas entregadas, el viaje es refrigerado, seguro y sobre todo nos hemos ahorrado la vida de 56 personas que por año se reportaban como víctimas de los diablos rojos.

Del 15 de marzo al 9 de marzo, los reportes de accidentes enviados a la ATTT en los que aparecen involucradas unidades del metrobús alcanzan las 3,845. De ese grupo, 3,091 ocurrieron en 2013 con 106 heridos y dos fatalidades. En ese año, el promedio de incidentes fue de 10.4 por día. En lo que va de 2014 se reportaron 754 colisiones, en las que resultaron 52 heridos. Reducir el número de víctimas es el mayor logro, declara el director de Movilidad Urbana.

 

La esperanza de llegar al punto óptimo del sistema está en la puesta en circulación del metro. A juicio de Juárez, se mejorará la circulación, los trabajos en los espacios públicos se concluirán y las unidades no quedarán atrapadas en el tráfico. Recordemos que se trata de un sistema integrado.

El ministro de la presidencia, Roberto Henríquez, a cargo del proyecto de modernización del transporte, coincide con una buena parte la población que reclama mejoras e infraestructuras adecuadas para los tiempos de espera, pero “se justifica en que aún se trabaja en otros componentes que impiden el flujo continuo de las unidades como la construcción de las zonas pagas y estaciones del metro”. Más optimista, dice que en los próximos 60 días debe completarse la entrega de las nuevas zonas pagas de Metromall, El Parador, Chilibre, Las Colinas y Los Andes, que aliviarán los tiempos de espera. “Las inconformidades deben solucionarse pronto”, indicó.

A raíz de las serie de sanciones impuestas y quejas, las autoridades de Gobierno mantienen la amenaza de rescindir el contrato si en el menor tiempo posible no se logran respuestas convincentes.

La defensa de la empresa se fundamenta con insistencia ante los cuestionamientos de los medios de comunicación, diputados y autoridades de Gobierno en que “las frecuencias de viaje dependen netamente del tráfico de la ciudad y que el sistema no se puede medir hasta que esté implantado en su totalidad. Por lo tanto, hay que implantar carriles exclusivos, zonas pagas y perfeccionar el sistema de recaudo para poder evaluar el sistema”.

Este diario intentó infructuosamente comunicarse con los representantes de Mi Bus por vía telefónica y por correo electrónico para conocer su balance del primer año de operaciones.

Sobre los componentes pendientes, Lilian Thompson, secretaria ejecutiva de Metas de la Presidencia, informó que al finalizar la gestión solo quedará por entregar dos zonas pagas en San Isidro, donde concluye la extensión de la Línea 1 del Metro. El resto (19) se entregarán en las próximas. En total serán 933 estructuras entre paradas típicas y zonas pagas con centros de venta y recarga las 24 horas, y valoradas en $71.3 millones .

“Las infraestructuras resuelven el problema de espera en mejores condiciones y de forma más ordenada”, destacó Thompson.

En el primer año de funcionar al 100% el sistema, la empresa recaudadora del pasaje del metrobús —Sonda— no escapa de las quejas y sanciones impuestas por la ATTT. El 9 de abril de 2013, cuando recién circulaban los 1,700 buses, la empresa fue amonestada con $2,080 por incumplimientos en la venta y recarga de tarjetas. Tras casi un año, César Echevers, gerente comercial de Sonda, indicó que se hicieron los correctivos en los 1,000 puntos de venta y recarga que establece el contrato entre Sonda y el Estado.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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