El Gobierno ha justificado el aumento del pasaje del metro con el argumento de que el servicio del metrobús ha mejorado.
Sin embargo, muy pocos consideran que el servicio que brinda el metrobús es eficiente. Del metro, piensan todo lo contrario.
Aun así, varios expertos no ven viable el incremento del peaje del metro, no porque sea ineficiente, sino porque hay que mejorar el servicio del metrobús antes de pensar en una medida que generará muchas reacciones en contra.
El urbanista y experto en transporte metropolitano Carlos Montenegro aseguró que, en comparación con otros países, el pasaje del Metro de Panamá es ínfimo.
También comentó que el mantenimiento de la vía férrea y sus respectivos trenes "generan gastos millonarios, aparte de la manutención de la planilla".
Aunque sí cree que debe ajustarse, primero hay que acomodar de una vez por todas el problema que surge por el mal servicio del metrobús.
"Si vamos a incrementar el pasaje del metro, se debe tener en consideración que muchos desistirán de usarlo, por lo que se darían varios pasos hacia atrás porque esos usuarios van a volver a reclamar mejorías en el metrobús; también se incrementaría la piratería como transporte alternativo, seguiríamos en el caos", planteó Montenegro.
El problema clave del metrobús es la frecuencia, el máximo escollo de un sistema que hace poco cambió de administradores.
Fue precisamente el tema de la frecuencia la excusa que utilizó el gobierno del presidente Juan Carlos Varela para terminar el contrato con Mi Bus y dárselo First Transit.
No obstante, ni las autoridades ni ambas empresas de capital extranjero han podido controlar un sistema que cada día va rumbo al fracaso.
En este sentido, Esperanza Mena, de la Fundación para la Protección de Usuarios del Transporte Público, comentó que los pasajeros viven las mismas penurias que hace años y que el pasaje del metro no tiene nada que ver con la ineficacia del metrobús.
"Hay pocos buses, la frecuencia es pésima y muchos de los conductores dan un trato inhumano a los usuarios", dijo Mena.
Sobre la actitud de los choferes del metrobús, Roberto Roy ha señalado en ocasiones que a estos se les han brindado cursos sobre humanidad y trato a los usuarios.
Fue en octubre de 2015 cuando la empresa de capital estadounidense First Transit tomó el control de una flota de 1,200 unidades que había dejado Mi Bus; vehículos que, por cierto, presentan un mal estado.
Y con todo y la poca efectividad, las autoridades pretenden aumentar el pasaje del metrobús, denunció Franklyn Carles, director nacional de Usuarios del Transporte.
Pero más allá de esa idea, Carles afirmó que los metrobuses no resisten las malas condiciones de las calles de la capital y que en sitios de topografías difíciles como San Miguelito o Panamá Norte es muy poco probable que se preste un servicio adecuado.
Aparte de que muchos presentan problemas con el aire acondicionado, son pocos los puestos, los botones para pedir la parada no funcionan y en reiteradas ocasiones dejan varados a los pasajeros por falta de mantenimiento mecánico.
Mafia rodante
El tema del transporte público en este país sigue siendo manejado de la misma forma como se hacía en años anteriores y por ello existe un atraso de décadas que se refleja en el mal servicio, comentó Rubén Guerrero, presidente de Usuarios Modernos de Panamá (UMP).
"Si las autoridades dieran el interés que se requiere al servicio de transporte público, viviríamos en una ciudad con menos trauma vehicular, menos robos y menos estrés, pero la política y el negocio están metidos en esto", apuntó esta fuente.
Para Víctor Martínez, abogado en estos temas, la crisis del transporte ha propiciado la creación de una "mafia" en el sistema.
También denunció el ingreso de nuevas concesionarias a cargo del denominado transporte pirata, perteneciente a los allegados del Gobierno.
"El transporte está en manos de una mafia, en la cual es muy posible que existan exfuncionarios de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT)", y en complicidad con nuevos funcionarios.
Martínez citó como ejemplo cómo "un sobrino del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, manifestó en la DEA que tenía 20 cupos de taxi en Panamá que le daban 800 dólares por semana cada uno. "Mucha gente metida, pero menos el usuario. El transporte está en un caos", afirmó el jurista.
Hasta la fecha, la empresa que administra el sistema del metrobús ha salido a defenderse de un sinnúmero de demandas de parte de los usuarios.
2
dólares cobran los secretarios de los busitos piratas que viajan desde Panamá a Panamá Oeste, $1.50 los que viajan desde Los Andes Mall hasta La Cabima.
60%
de las multas que se imponen a choferes de transporte público son aplicadas a los conductores de los busitos piratas.
2,000
es la cantidad de busitos que operan en el área metropolitana.