Estudiantes amontonados en salones que imposibilitan la buena enseñanza es la mayor preocupación del cuerpo docente.
El problema de hacinamiento lo reconoció el presidente de la República, Ricardo Martinelli, el primer día de clases. Lo justificó en la gran cantidad de estudiantes que ya no abandonan las escuelas, al aumento de la población y a la ayuda económica que reciben las familias a través del bono escolar (20 dólares) y Beca Universal. Se comprometió en buscar los recursos para construir nuevas escuelas y aulas para que el número de estudiantes sea cónsono a la necesidad educativa que establece 30 estudiantes por grupo. En Meduca aseguran que la migración de estudiantes de escuelas particulares a las oficiales agudizó el problema.