Los celulares son los artículos más deseados por los delincuentes, según se refleja en los resultados estadísticos del Centro de Recepción de Denuncias de la Fiscalía Auxiliar.
De las 170 denuncias de hurtos que se reportan en esta oficina mensualmente, 60 están relacionadas con el hurto de celulares.

Jairo Samaniego Amaya, director del Centro de Recepción de Denuncias de la Fiscalía Auxiliar, explicó que las estadísticas que se levantan en esta dependencia del Ministerio Público no especifican los casos de hurtos de celulares, ya que el desglose que se hacía de forma general por la comisión del delito contra el patrimonio se remitía a la instancia correspondiente.
La legislación indica que si un hurto supera los $250, debe ser remitido a una fiscalía.

Sin embargo, la frecuencia con que se están cometiendo estos casos ha empujado a las autoridades a monitorear los eventos para conocer con detalles el fenómeno que se está registrando.
Las estadísticas revelan que por semana se pueden estar registrando entre 15 a 20 casos de hurtos de celulares, cifra que crece cuando se realizan conciertos artísticos.
Problema
Samaniego comentó que esta situación se ha convertido en un problema para el sistema de administración de justicia, tomando en cuenta que todos estos casos se suman como nuevos expedientes que van abultando los despachos de instrucción. La razón -destacó- tiene que ver con las reformas al Código Penal, que establece que todos los casos en los que los artículos hurtados superan los 250 dólares pasan de la esfera de corregidurías a las instancias de personería y fiscalías de circuito.
Esto se debe a que en el mercado cada vez son más costosos los celulares, cuyo precio oscila entre los 300 a mil dólares, lo que obliga a los receptores de denuncias a remitir estos casos a las instancias del Ministerio Público.
El investigador aseguró que hay despachos de instrucción que han llegado a tener hasta 300 casos de este tipo de delitos, debido a que se van acumulando por meses por lo difícil de las investigaciones.
¿Se recuperan los celulares?
Lo más complicado es que pese a las herramientas tecnológicas que existen como el sistema de posicionamiento global, conocido por sus siglas en inglés como GPS, es muy difícil para las autoridades recuperar estos aparatos; lo que genera disgusto por parte de quienes presentan sus quejas.
Manuel Castillo, comisionado de la Policía Nacional y jefe de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ), admitió que recuperar un celular toma su tiempo, pero sí se logra.
“La gente en ocasiones cree que no serán recuperados, pero una vez pone la denuncia, nos habilita para coordinar con las telefónicas y ubicar el dispositivo”, señaló Castillo.
El jefe de la DIJ manifestó que la recuperación de un celular puede tomar entre tres semanas a un mes, y que la labor se realiza de manera tecnológica con los especialistas que están en los centros de operaciones de la entidad, quienes logran ubicar los teléfonos a través de las antenas de las diferentes empresas telefónicas.
El comisionado es consciente de que no se pueden recuperar en su totalidad los dispositivos móviles; pero argumentó que el nivel de efectividad está por el orden del 70%.
En lo que coinciden los investigadores es que muchas veces cuando son recuperados los aparatos están en manos de otras personas que pagaron por ellos y al final resultan ser víctimas de estafas.
La recuperación de un dispositivo móvil toma entre un mes o tres semanas.
A juicio de ambas autoridades, el problema radica en que existen locales lícitos que operan en centros comerciales, comúnmente propiedad de asiáticos, quienes tienen la habilidad de desbloquear los celulares para luego ser vendidos sin que las autoridades logren localizarlos.
El servicio de desbloqueo puede costar de 10 a 15 dólares, y la legislación no prohíbe ni castiga esta actividad.
Castillo resaltó que las cifras que se manejan en la institución demuestran que son esporádicos los casos de robos de celulares y que por lo general resultan ser hurtos, pues los delincuentes no utilizan la fuerza ni la violencia para despojar a su víctima del bien.
Banda
Según Castillo, se ha logrado detectar la existencia de bandas dedicadas a este tipo de delitos, las cuales se están tratando de ubicar; pero admitió que mientras se ubica un grupo aparece otro nuevo, puesto que para los criminales vender estos dispositivos es rentable.
Tanto Castillo como Amaya recomiendan a las personas estar más atentas a sus pertenencias para evitar ser objeto de los malhechores, toda vez que estos procesos les resta tiempo y recursos; lo que afecta y retrasa casos que son más graves y sensitivos. “El principal anillo de seguridad son los propios ciudadanos, la clave es no exponerse”, destacó Castillo.