La Coordinadora Nacional de Pueblos Indígenas de Panamá (Coonapip) lamentó la falta de apoyo ante el reciente surgimiento de casos de tosferina y leptospirosis que ha cobrado la vida de niños y adultos en zonas indígenas como Piedra Roja y Loma Yuca, entre otras comunidades, creando alarma entre los pobladores comarcales.
"Enfrentamos una situación verdaderamente grave, ante la cual no hemos percibido la agilización y el apoyo adecuado del gobierno y del Ministerio de Salud (Minsa) con la urgencia notoria y efectiva para responder a esta crisis de salud", lamentó Marcelo Guerra, presidente de la Coonapip.
"Sentimos que la ayuda y respuesta del gobierno no está llegando con la rapidez y urgencia que la situación amerita y nos preocupa que las enfermedades no se hayan controlado, y que sigan su paso en contra de un pueblo indígena sin medicina y sin los recursos necesarios", advirtió Guerra.
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Exigen al gobierno declarar "zona de emergencia" en áreas afectadas.
El Minsa confirmó 11 defunciones en la Comarca Ngäbe Buglé por el brote de tosferina, además de 95 casos confirmados, de los cuales 84 están en recuperación.
A pesar de ello, se mantiene para el 11 de marzo el inicio de clases en esas zonas.