En los casi dos años que lleva el presidente Juan Carlos Varela al mando del Gobierno Nacional, críticos de su gestión aseguran que se ha caracterizado por demorar la solución de problemas básicos, afectando así al país.
La lentitud del presidente Varela va desde la designación de su equipo de trabajo, hasta la toma de decisiones en las cuales la imagen del país se ha visto perjudicada.

Esta incapacidad se vería reflejada al postergar decisiones como el cambio de Gabinete, algo que a juicio de políticos de oposición, miembros de la sociedad civil e incluso adeptos a la gestión de Varela, es una necesidad.
Incluso por esta misma razón al mandatario se le responsabiliza de no cumplir con sus verdaderas funciones de dinamizar la economía del país y haber retrasado sus promesas de campaña como la constituyente, lo que le llevó a cambiar más de una vez su discurso.

Al no resolver los principales problemas del país, políticos han denunciado que las autoridades aplican una agenda judicial que ha llevado a detener la ejecución de importantes proyectos, como la Ciudad Hospitalaria, mercados públicos, entre otras obras, que suman una inversión de mil 500 millones de dólares, y estaban destinados a beneficiar a la población.
Esta lentitud caracterizada en la administración del presidente Varela, se vio en la aplicación de justicia a los allegados del Gobierno, donde ha hecho valer su apodo de "tortuguismo" para congelar procesos judiciales y nombrar reemplazos de sus altos mandos.

Recientemente, en el Ministerio de Seguridad dos de sus principales figuras pusieron a disposición sus cargos, pero el presidente informó que postergaría 15 días la elección de sus reemplazos.
Ante esto Rolando Mirones, exdirector de la Policía Nacional, opinó que entre peleas y bochinches en el Ministerio de Seguridad, el presidente seguiría "como avestruz".
"Haga algo ya porque en esta ocasión su lentitud cuesta vidas", advirtió Mirones al sostener que la situación en el Ministerio de Seguridad es insostenible.
"Su método lento ha probado ser dañino, pero en este caso es fatal", subrayó Mirones.
La opinión del exdirector se une a la de políticos, dirigentes empresariales y sindicatos, que están preocupados por la forma de gobernar de Varela.
Ante esto, la presidenta encargada del opositor partido Cambio Democrático, Alma Cortés, calificó la gestión del presidente Varela como un "Gobierno incapaz", que ha incumplido sus promesas de campaña y se ha dedicado a perseguir a sus oponentes políticos.
En este sentido, el expresidente de Panamá Ricardo Martinelli afirmó que el país se ha convertido en un circo, donde el Gobierno se ha dedicado a levantar procesos a quienes estuvieron en la gestión pasada y no continuar los proyectos de su administración. "Pareciera ser que este Gobierno no sabe lo que está haciendo. El Gobierno está a paso de tortuga".
Para el expresidente Martinelli la economía panameña está paralizada, y no tiene indicios de que vaya a despegar.
Aun el exministro de Seguridad Pública José Raúl Mulino sostiene que el país parece ir en "piloto automático (...)".
"Decir que el país va en piloto automático es un piropo. Para poner el piloto automático primero debe haber piloto y el mismo ¿dónde está? Varela y su gobierno, que jamás pensaron "ganar", están como esos soldados que se toman una colina en combate y luego no saben qué hacer con ella", afirmó el exfuncionario en uno de sus escritos meses atrás.
"Además, los problemas se acumulan, bien para que se olviden o bien por no poder o saber resolverlos", lamentó Mulino.
Sin embargo, el analista político Mario Rognoni va más allá en explicar que lamentablemente los problemas principales que tiene la ciudadanía no los puede resolver -el presidente-, por presupuesto, por falta de vocación, voluntad política, pues los problemas básicos como la educación y salud siguen.
"Todas las mañanas amanecen tres cierres de calles, por falta de agua o tuberías rotas; se incrementa la violencia, aumenta el costo de la canasta básica, que si el transporte es un problema", citó Rognoni al asegurar que "no hemos visto soluciones".
"El presidente ha tenido que dedicarle tiempo a atender las crisis que han surgido, y no ha tenido tiempo el equipo de Gobierno para cumplir las promesas de campaña", opinó.
Culpa a sus ministros
Incluso el presidente de la República culpó el año pasado a sus subalternos por las denuncias de lentitud gubernamental.
"Está bien que me llamen 'tortugón' a mí, pero a veces hay que decirle 'tortuguitas' a los funcionarios que se demoran (...) Uno como presidente le toca recibir todas las críticas, para eso soy el mandatario", expresó molesto el presidente en una rueda de prensa.
Esta situación lo llevaría a equivocarse de su rol y funciones, al tratar de asumir las funciones de ministros y directores de instituciones.
El jefe del Ejecutivo dijo en un principio que acudirá personalmente a cada una de las oficinas ministeriales para recibir el informe anual de los jefes de cartera de su gabinete.
Sin embargo, meses después reveló que pondría su número telefónico a disposición de la población para denunciar cualquier problema, ello en relación con la violencia en los barrios.
Solo el martes pasado, el presidente dijo que "las puertas de una constituyente no están cerradas", como muestra de que todavía no se decide fecha fija para su convocatoria.
A juicio del dirigente empresarial Roberto Troncoso, estas declaraciones son parte del problema que tiene el Estado, un presidencialismo exacerbado que debe ser reglamentado en una nueva constituyente, ante la turbulencia o crisis que se le ha presentado al presidente Varela.
Evaluación del Gobierno, por debajo del 50%, según últimas encuestas
”Vamos a empezar a hacer una evaluación con ellos -los ministros- sobre toda su gestión”, afirmó el presidente Juan Carlos Varela durante un viaje a Estados Unidos, donde intentó limpiar la imagen del país ante el escándalo relacionado con la firma de abogados del exasesor presidencial Ramón Fonseca Mora.
Y es que tanto la imagen del presidente Varela como la de sus ministros se encuentra por debajo del 50% en los niveles de popularidad que publican las encuestas, tras los escándalos que han sacudido a Panamá en los últimos meses, a los cuales expertos aseguran no ha habido una respuesta contundente del Gobierno.
Varela nombró una comisión de expertos para atender el problema que originó la agregación de Panamá a la lista de paraísos fiscales en Francia, y en la que seis de estos notables son extranjeros que analizarán la estrategia del país.