Todos los años en Panamá se reportan entre 700 y 800 casos de personas desaparecidas, de las cuales el 92% aparece con vida, según datos del observatorio sobre seguridad ciudadana de la Cámara de Comercio e Industria de Panamá.
Pese a que estos casos no son constituidos como delitos en el Código Penal, en la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) de la Policía Nacional hay una sección especializada para investigarlos.
La razón, según el director de la Policía Nacional, Omar Pinzón, tiene que ver con una situación de alarma social que se activa cada vez que una persona pierde de vista a uno de los suyos.
Este alto nivel de denuncias surge debido a una corriente en materia de investigación de estos hechos, que se inició desde el año 2012, cuando se crea en la DIJ la sección de Personas Desaparecidas.
Antes de esa fecha, una persona debía esperar hasta 48 horas para poder presentar una denuncia sobre un pariente desaparecido.
Esa denuncia era recibida en una sala de recepción que por lo regular era atendida por un funcionario que le restaba importancia al caso.
Ahora no es así, en el momento que existan indicios, aunque hayan pasado unas cuantas horas desde la última vez que fue vista la persona, se puede presentar la denuncia.
Reporte que es recibido por un funcionario entrenado en la atención a las víctimas y que va a prestarle toda la atención.
"La desaparición de un ser humano puede estar enmarcada en un delito, por ende, en el momento en que se considera la desaparición se debe denunciar ante la autoridad", expresó Pinzón durante su participación en el informe de la Cámara de Comercio.
Es lo que se conoce como las horas cruciales para garantizar la efectividad en el hallazgo de una persona que esté ante un eventual peligro.
Aunque en la mayoría de los casos se trata de personas que se evaden del hogar, es decir, una desaparición de manera voluntaria; para el director Pinzón, hay un principio en las unidades especializadas en no dejar de prestar la importancia a cada una de las denuncias.
El motivo, según el director de la Policía, es mantener un acercamiento con los familiares y las personas desaparecidas para conocer por qué ocurren estos casos.
Rasgos
Los reportes más cometidos en los casos de desaparecidos son los de adolescentes y personas adultas mayores.
El factor de rebeldía es el más común en los adolescentes, quienes se evaden de sus hogares; mientras que en el caso de los adultos mayores se debe por enfermedades de pérdida de memoria.
Los casos graves
Expresa el informe de la Cámara de Comercio que lo que ocurre con la mitad del 8% de personas restantes que no aparecen inmediatamente es que luego son encontradas, pero sin signos vitales, es decir, es el grupo de personas que fueron víctimas de hechos de violencia y en otros casos resultan atrapadas en un caso fortuito, como ahogarse en balnearios.
Un bajo porcentaje, pero que no deja de ser alarmante, son los casos de personas que aún se mantienen desaparecidas.
Siguen desaparecidos
El observatorio de la Cámara de Comercio indica que se trata de entre 35 y 40 personas que todos los años se suman a la lista de los desaparecidos y que aún a estas alturas no existe información que pueda dar con sus paraderos.
Entre este grupo de personas desaparecidas están las dos adolescentes en la provincia de Los Santos, Luz Clarita Domínguez y Geodisis Sáenz, quienes destaparon una historia de terror en ese región del país y que indicaba de la existencia de un depredador sexual en serie.
Pese al esfuerzo que ha hecho el Ministerio Público en la provincia de Los Santos para dar con el paradero de ambas adolescentes, es poco lo que se ha encontrado, solo una pulsera y las partes de un reloj que le pertenecían a Geodisis.
Mientras, la desaparición de Luz Clarita Domínguez sigue siendo un misterio sin resolver.
También ha sido un misterio la desaparición de Vernon Ramos, subdirector de Análisis Financiero de la Superintendencia de Valores, quien lleva cuatro años sin que se tenga hasta el momento una evidencia contundente de su paradero.
92%
de las denuncias que se presentan todos los años se logra la ubicación inmediata.
4%
de las personas ubicadas es por casos de fallecimiento por hechos violentos y fortuitos.