Sociedad

Mida parece no recordar el Pacto por el Agro de Varela

Una actuación totalmente opuesta a lo que los productores esperaban del Pacto por el Agro, con un aumento en las importaciones...

El ministro Arango llegó a recomendarles a los panameños que si quieren comer bien, dejen lo que calificó como lujos, entre ellos el uso de teléfonos celulares, y otros.   / Archivo
El ministro Arango llegó a recomendarles a los panameños que si quieren comer bien, dejen lo que calificó como lujos, entre ellos el uso de teléfonos celulares, y otros. / Archivo

Una actuación totalmente opuesta a lo que los productores esperaban del Pacto por el Agro, con un aumento en las importaciones, un derroche de subsidios sin ayuda técnica y una baja ejecución del presupuesto, ha alejado más aún al sector agropecuario de la posibilidad de ser rentable.

Panamá América hizo un sondeo entre los principales dirigentes de los sectores productivos del país para conocer los aciertos y desaciertos del gobierno de Juan Carlos Varela.

Según algunos productores, entre los errores están haber permitido que la importación mermara la producción local y la fallida ejecución de los programas agropecuarios nacionales.

 

El mayor acierto que mencionaron los consultados es haber saldado algunas deudas en temas de incentivo y seguros que se debían a los productores.

Sin embargo, la tardanza de los pagos, que llegaron luego de la época de siembra, causó que algunos cultivos no fueran suficientes para llenar todos los platos del país.

El ministro de Desarrollo Agropecuario, Jorge Arango, argumenta que los problemas se deben a los temas pendientes que dejaron las administraciones pasadas, pero los productores se quejan de la lentitud del gobierno actual.

 

En el tema de las importaciones, el ministro Arango parece hacer un mea culpa al confirmar que el control de estas se le escapó de las manos. “Pensamos que los importadores se habían acoplado, y no fue así”, dijo.

El gran enemigo

En el caso de la producción de arroz, el presidente de la Federación de Arroceros de Panamá y de la Asociación de Arroceros de Chiriquí, Gabriel Araúz, aseguró que la baja rentabilidad por las malas políticas en el sector ha hecho desistir del negocio a muchos productores, sobre todo a los más pequeños.

 

Araúz aseveró que el costo de producción es de unos $2,200 por hectárea, para lograr un ingreso de $2,450. Precisó que la utilidad es solo de $250 por hectárea, sin contar los gastos de flete y otros, por lo que cultivar arroz, ya no es rentable.

Mientras tanto, el Gobierno continúa importando arroz ante la necesidad de suplir un mercado cuyo consumo es de 21 mil quintales al día. Esto en lugar de aportar mejor tecnología, sistemas de riego y semillas al sector para aumentar la producción.

Esto ocurre, a pesar de que el ministro Jorge Arango prometió a los productores cesar el importe de arroz en épocas de cosecha. 

 

Ante la falta de apoyo técnico del Estado y las deudas en el subsidio, el país se ha visto de cara con el fantasma del desabastecimiento del grano más importante para el panameño, en vista de que la producción nacional ya no cubre la demanda. 

Asimismo, los productores de cebolla denunciaron que la importación de este rubro no ha cesado, como se los prometió el presidente Juan Carlos Varela al asumir el poder. 

Hasta la fecha se han importado 252 mil quintales, casi la mitad del consumo local que es de 540 mil quintales, dejando un mercado para la cebolla local de solo 288 mil quintales, cuando la producción nacional es de hasta 600 mil quintales.

 Poner a producir una hectárea de cebolla cuesta más de 16 mil dólares, señaló Augusto Jiménez, presidente de la Asociación de la Comunidad de Productores de Tierras Altas (ACPTA), demasiada inversión para que luego no tengan donde venderse. 

No solo los rubros agrícolas se sienten olvidados por el Gobierno, el pecuario, que por años fue de los más rentables, también ha sufrido algunos golpes.

“Hoy día, lo más rentable de la producción son los sectores porcino y el avícola”, admitió el ministro del Mida, dejando por fuera todos los demás rubros, como la ganadería que está pasando por lo que los economistas llaman, “el mal latinoamericano”, que es tomar medidas cuando ya el problema se acentuó.

A pesar de que los expertos advirtieron con tiempo la llegada del fenómeno de El Niño, no fue hasta mediados de este año cuando el Gobierno tomó la iniciativa de crear el Plan Sequía.

Menos carne

En seis meses se han contabilizado unas mil reses muertas, lo que aumentó la desesperación en los productores que buscan deshacerse del ganado lo más rápido posible para que estas no continúen perdiendo peso, y ellos dinero.

Esta realidad es una muestra de que las cifras frías presentadas por la Contraloría General de la República no son siempre lo que parecen.

Hasta agosto se habían sacrificado unas 190 mil 583 reses, lo que representa un aumento de 3% con respecto al mismo periodo del 2014 cuando el sacrificio fue de 183,878, pero contrario a lo que esto parece, dicha cifra no se traduce en mayor cantidad de carne, ni en una rehabilitación del sector.

El ministro Arango confirmó que las pérdidas en el sector ganadero son incalculables, ya que no se sabe cuántas libras se han dejado de engordar.

Para tranquilidad de los productores, las lluvias ya se iniciaron en algunas partes del país y el plan contra la sequía, aún no arranca con fuerza.

Julio Ramírez, expresidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), reiteró la necesidad de apoyar a los productores con tecnología y capacitación para aumentar el hato del país, y no solo con subsidios y dinero, que al final queda en nada.

Recientemente, el ministro Arango anunció un nuevo subsidio a los lecheros, quienes también comenzaron a vender sus reses más viejas por no poder mantenerlas y en busca de una mejor rentabilidad de su producción.

Unos $8.1 millones se entregarán a los productores de leche, lo que lo convierte en el séptimo rubro agropecuario subsidiado; es decir, una nueva carga para el Estado, que parece darle la espalda a su política de contención de gastos.

Sin embargo, el actual presidente de la Anagan, Manuel Castillo, aseguró que con 10 centavos no se logrará implementar tecnología y subir de grado la producción, solo se logrará que no dejen de producir.

El 31 de diciembre se retirará esta ayuda y el “productor que no haya logrado convertirse y aumentar su tecnología, tendrá problemas”, sentenció Arango.


Cifras oficiales

$8.1 millones se entregarán a los productores de leche desde ahora hasta diciembre 2015.

80% de la producción pecuaria y agrícola del país viene de pequeños productores.

Jorge Arango

  • Ministro de Desarrollo Agropecuario (Mida)
  • Nacionalidad: Panameña
  • Edad: 72
  • Estudios: Graduado en Odontología de la Universidad de Costa Rica, en 1966. Obtuvo una maestría en Ortodoncia de la Universidad de Oregón, Estados Unidos.
  • A los 32 años de edad, lo eligen decano de la Facultad de Odontología de la Universidad de Panamá.
  • Empresarial: Es socio de la clínica dental Arango Orillac y propietario de la Compañía Agrícola Industrial, S.A. (Caisa), la primera empresa de porcicultura en Panamá. Arango es el mayor productor de cerdos del país. Caisa es la primera empresa de porcicultura de la Nación y la segunda más grande de Centroamérica.

Cifras ganadería

0.9 es el promedio de reses por hectárea en el país, es decir, que hay una gran extensión de hectáreas sin producción.

305 mil reses de engorde es lo que hay en el país.

13% ha aumentado la importación de carne deshuesada, mientras que la exportación subió 19%.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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