Una publicación del diario británico The Guardian pone al descubierto que los dos principales socios de la firma Mossack Fonseca (Jürgen Mossack y Ramón Fonseca Mora) tenían conocimiento del objetivo de sus clientes al crear algunas sociedades anónimas.
The Guardian señaló que en la lista de clientes están los amigos del presidente de Rusia, Vladimir Putin; el hijo del expresidente de la República Árabe de Egipto, Alaa Mubarak; además de los arreglos fiscales en el extranjero realizados por el difunto padre del primer ministro del Reino Unido, David Cameron, Ian Cameron.

Otros que figuran en los datos filtrados incluyen déspotas africanos, contrabandistas internacionales de armas, traficantes de droga y los vehículos corporativos que pertenecen a Estados parias, como Corea del Norte y Siria.
Al descubierto

Según relata The Guardian, en un correo electrónico en 2014, Sandro Hangartner -jefe en Zúrich de la firma panameña Mossack Fonseca- sostuvo una conversación con un contacto que trabajó para Global Asesores Trust, una empresa de servicios financieros con sede en Luxemburgo.
En esa conversación, el contacto le dijo que sus clientes italianos estaban desesperados y querían evitar ser atrapados por el Gobierno de ese país.

Ante esto, Mossack Fonseca ofreció un servicio de oficina “virtual” para sus clientes asustados, por un valor de 1,500 dólares al año.
La compañía configuró una cuenta de correo electrónico falsa, utilizando el dominio @tradedirect.biz, y los clientes ricos podrían corresponder usando nombres inventados.
Otro caso fue el de Frederic Hottinger, la séptima generación de una familia de banqueros suizos venerable.
Hottinger tenía 11 empresas panameñas con Mossack Fonseca y se horrorizaron cuando los nombres de estas y sus directores aparecieron en Google.
Un empleado, que trabaja para la dinastía Hottinger, relató lo que se divulgó en un correo electrónico interno: “Esto [el resultado de búsqueda de Google] era demasiado”.
El empleado explicó que ahora ellos no se sienten seguros con compañías offshore debido al nivel de información requerida.
¿Cómo opera la firma?
La firma les hacía recomendaciones a sus clientes sobre cómo crear las sociedades anónimas sin que nadie lo supiera, y en 2012, envía por correo electrónico un documento de cinco páginas a un alemán rico para explicarle cómo hacerlo.
“El bufete recomendó que la empresa fuera reestructurada para mostrar a Mossack Fonseca como su beneficiario”, relató la fuente.
De esta manera, el banco no sabría que el alemán estaba detrás de la transacción.
Con la publicación de la investigación, denominada los papeles de Panamá, quedó en evidencia que los controles de la compañía parecen, con frecuencia, defectuosos.
Aunque Mossack Fonseca tiene su propio departamento de cumplimiento, su investigación sobre el fondo de un cliente es superficial, hecho a través de Google, la página web del FBI y una base de datos en línea.
Un ejemplo es Andrew Moguilianski, un acaudalado hombre de negocios ruso-estadounidense.
En 2014, el departamento de cumplimiento de la empresa, con retraso, descubrió que Moguilianski era un pedófilo condenado.
Reacciones
El economista Francisco Bustamante aseguró que la firma de abogados Mossack Fonseca sí conocía la información de sus clientes finales, hecho que queda demostrado porque apareció en los informes que han sido publicados sobre el escándalo.
Explicó que una firma de abogados tiene la obligación de hacer las diligencias para detectar posible riesgo en la información del cliente final y, de encontrarse alguno, se debe realizar una diligencia ampliada.
Bustamante le recomendó al Gobierno Nacional que baje el nivel de negociación con Francia porque así no se puede negociar.
En tanto, la también economista Irene Jiménez aseguró que el impacto que tenga el escándalo en la economía del país va a depender de las acciones del Gobierno y la rapidez con que ejecute las mismas.
Fiscalía General de El Salvador allana las oficinas de Mossack Fonseca y revisa material informático
300 mil empresas "offshore" creadas por la firma Mossack Fonseca.
1977 fue fundada en Panamá la firma, que es el cuarto mayor proveedor mundial de servicios "offshore".