Permisos
- En 2012
- se insertaron 101 adolescentes en el mercado laboral con autorización de la Diretippat.
- Sexo
- 52 eran hombres y 49 mujeres, de los cuales 46 tenían 16 años, y 50, 17 años.
- En 2013
- van 33 permisos otorgados, de enero hasta abril.
- Solicitud
- Los meses en los que más piden autorización para trabajar son noviembre y diciembre.
Cifras de becas
- 3,499 niños beneficiados de 2009 a 2012. Este año están en la selección de los 1,500.
- $1.5 millones ha sido la inversión en los últimos tres años.
- $168 mil sería la inversión estimada al incluir para este año 400 niños más al programa.
La constante lucha por erradicar el trabajo infantil en el país ha llevado que entre el año pasado y este, cerca de 50 empresas hayan sido sancionadas por tener entre su mano de obra a niños y adolescentes trabajando.
El equipo de inspectores de la Dirección Contra el Trabajo Infantil y Protección de la Persona Adolescente Trabajadora (Diretippat) ha logrado captar a menores de edad realizando algún tipo de actividad, por lo general en lava autos, fincas y minisúper, a los que se les aplicó la sanción máxima de $700, pues la mínima es de $50.
Eneida Batista, secretaria judicial del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel), explicó que las multas van en aumento cuando hay una reincidencia. Para ello, cuenta con una base datos en la que están registradas las empresas que han incurrido en esta falta.
No obstante, cuando se dan situaciones en las que el menor sufre algún accidente, las sanciones son más severas, incluso alcanzan montos de $3 mil.
La funcionaria destacó que en la mayoría de los casos, los propietarios de estos comercios o fincas suelen apelar y aducen desconocimiento; sin embargo, el no conocer la norma no los exime de la culpa, destacó.
Relato de un hecho.
La necesidad lo hizo abandonar su tierra, ya que su familia es de estratos humildes. Dany (nombre ficticio), hace dos meses perdió parte de su brazo derecho cuando realizaba trabajos en una finca de cría de animales, ubicada en el distrito de La Chorrera.
Mientras realizaba su trabajo, la manga de la camisa se le enredó en la máquina de moler bagazo de caña y maíz, relató Tyson Krish, representante legal del adolescente.
El joven, que abandonó la escuela, oriundo de la provincia de Coclé, solo tenía tres meses de laborar y vino con su hermano a la ciudad con ganas de mejorar su condición, sin imaginarse a lo que se exponía.
Después de casi un mes internado en el Hospital Santo Tomás, ahora volvió con unos familiares en Las Mendozas, La Chorrera. Su caso no quedó impune, debido a que se elevó a la Diretippat, y el propietario de la finca ha sido sancionado; además de que se le abrió un expediente por tener a otro menor trabajando.
La edad permisible para trabajar es desde los 14 años. Con miras a eliminar las peores formas de trabajo infantil, la Diretippat otorga permisos de trabajo, que desde el año 2010 hasta la fecha han beneficiado a casi 300 adolescentes.
Rosa Carrasco, directora de la Diretippat, comentó que el permiso se otorga siempre y cuando se cuente con la autorización de los padres, y el menor esté asistiendo a la escuela.
Las empresas son supervisadas regularmente. Los adolescentes tienen derecho al salario mínimo, seguro social, así como solo pueden trabajar 36 horas semanales (6 horas por día), no laboran días feriados, fines de semana ni horas extras, destacó Carrasco.
La mayoría de los que están empleados realizan actividades que tienen que ver con área de servicios, atención al público y asistentes de oficinas. Dado el caso de que no estén desempeñando estas actividades, el permiso es retirado.
La última encuesta de trabajo infantil ha reflejado que 50 mil 410 niños y adolescentes realizan algún tipo de actividad económica (ver ilustración).
José Roberto Morales, asesor técnico principal del Programa Ipec de la Organización Internacional del Trabajo para Panamá y Ecuador, reconoció los logros de Panamá en estos dos últimos años en esta materia, pero aunque la tasa esté bajando hay que ver que el trabajo infantil está presentando números altos en las comarcas y zonas rurales.
“Los avances que se han observado han sido registrados mayoritariamente en las zonas urbanas”, expresó Morales, por lo que consideró que el desafío es cómo trasladar este éxito a sectores rurales.
Para el experto, el reto es cómo llevar el crecimiento económico para asegurar que esas poblaciones puedan disfrutar también de los temas de inclusión, pero enfatizó que todo eso se daría con iniciativas como acercarles los servicios públicos, fortalecer los mecanismos para que los menores en edad de admisión al empleo puedan incorporarse a trabajos sostenibles y en condiciones decentes.
Morales maneja la tesis de que si en dos años el país ha logrado reducir casi 11 mil niños que trabajaban, es factible pensar que dentro de dos años esa cifra se pueda duplicar, siempre que se mantengan las condiciones de nivel de crecimiento económico, que las políticas sociales como la red de oportunidades y las becas cubran los grupos de mayor vulnerabilidad.
Con miras a lograr los Objetivos del Milenio, en 2015, la Diretippat continúa adelante con su Programa de Acción Directa por medio del cual otorga, a través del Instituto para la Formación y Desarrollo del Recurso Humano, becas de $420 anuales.
Carrasco informó que este año el beneficio alcanzará a mil 500 más, ya que antes solo lo recibían mil 100. Explicó que a diferencia de otras becas, esta se entrega hasta en tiempos de vacaciones para evitar que los niños y adolescentes regresen a trabajar.
El programa antes solo abarcaba el centro de la ciudad y parte de Colón, Veraguas y una mínima parte de Chiriquí. Ahora cubre todo el territorio, incluyendo las comarcas Guna y Emberá Wounan, donde 148 niños y 105 niños, respectivamente, reciben la beca.