Las repercusiones por los escándalos que involucran a sociedades y empresarios de nuestro país perjudicarán la economía, estimaron economistas y expertos consultados.
Si sumado a este hecho no hay una actuación firme, ágil y precisa de quienes nos gobiernan, las cosas pueden empeorar, concluyeron.
A su juicio, se denota un sistema financiero vulnerable y una crisis institucional, lo que provoca este tipo de casos.
A la economista Maribel Gordón no le extraña que estos hechos se continúen revelando, pues consideró que estos casos son producto de una crisis institucional.
"Siempre hemos hablado de que estamos siendo gobernados históricamente por una mafiocracia, por gente vinculada a la realización de fortunas fáciles, de fortunas ilegales que atentan contra la imagen del país, pero, fundamentalmente, que afectan los derechos que tenemos los panameños", dijo Gordón.
La también dirigente política señaló que estas "ganancias ilícitas" están siendo desnudadas desde afuera y que el panorama traerá consecuencias económicas para quienes siempre terminando cargando estos costos.
"Nosotros creemos que no son situaciones casuales, no sabemos a qué acuerdos de recámara se llega, pero los escándalos están siendo patentados afuera", añadió.
Quien también cree que este nuevo caso traerá consecuencias económicas es, precisamente, el economista y profesor Juan Jované, quien explicó que el peligro radica en que las personas sientan que el dinero depositado en Panamá está en un lugar inseguro.
También se refirió a la situación de los más de 6,000 colaboradores de las empresas del grupo Waked, luego de que se ordenara la congelación de las cuentas de 68 de sus compañías.
"Está el problema de qué va a pasar con la gente, es una empresa que tiene cualquier cantidad de trabajadores, y entonces, si se empezaran a perder esos empleos, eso va a tener una repercusión no solo sobre los empleados que perderán sus trabajos", explicó el economista.
Jované agregó que esta situación es triste porque, además, esos colaboradores dejarán de consumir y esto tendrá un efecto multiplicador sobre la economía.
A ello se le suma, a criterio de Jované, la "incapacidad del Gobierno".
Según el economista, la falla está en no crear alternativas, ayudando más en otros sectores, como la agricultura, para paliar dicho problema.
Pese a que uno de los principales señalados del caso, Abdul Waked, aseguró que no hay nada turbio en sus empresas y no es socio de su sobrino Nidal Waked, Jované aseguró que ya la señal de todo el escándalo fue arrojada y así quedará.
Es decir, si Waked logra demostrar que no son socios, los favorecerá, sin embargo, Jované dijo que el mensaje al resto de la economía se mantiene.
Mientras, el político y escritor Mauro Zúñiga fue enfático al decir que el caso Waked amerita una minuciosa investigación frente a las graves acusaciones, y si resulta responsable, se debe aplicar justicia.
"Está dejando a Panamá con una imagen muy deteriorada, espero que el Ministerio Público haga su función dentro de los marcos legales, y de encontrarse responsabilidad del grupo Waked, tiene que ser castigado como dice la ley", acotó.
Zúñiga cree que cuando el Gobierno norteamericano difunde una información es porque tiene bases suficientes.
Por su parte, Enrique Montenegro, del Frente Anticorrupción, dijo que pareciera que hay un país o una persona interesada en hacerle daño a Panamá, y si el lunes comienza a difundirse nueva información sobre los papeles de Panamá, cree que esto "quebrará la economía".
Una voz joven y preocupada por este panorama es la del activista Freddy Pittí, quien consideró que, pese a que, en efecto, estos casos empañan la imagen de la nación, son importantes para conocer qué tipo de irregularidades se registran en el país, para mejorar y que la justicia cumpla su rol.
Pittí también recogió el sentir joven sobre estos escándalos y aseguró que muchos concuerdan en que el país se ha ido desgastando moral, ética y socialmente, por ende, debatieron si habría que tomar esta coyuntura para impulsar la discusión sobre una nueva constituyente en la nación.
Mossack vs. Waked
La celeridad con la que decidió actuar el Ministerio Público panameño, tras el anuncio del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, contra el grupo Waked, fue motivo de críticas y suspicacias debido a que en el caso de los papeles de Panamá, por el cual se señala a la firma de abogados Mossack Fonseca y a uno de sus socios, Ramón Fonseca Mora, se esperó un periodo de 10 días para actuar.
El cuestionamiento se dio porque Fonseca Mora fue, en su momento, asesor presidencial y presidente encargado del Partido Panameñista, del cual forma parte el presidente Juan Carlos Varela.
Maribel Gordón consideró que la procuraduría no está dando una imagen de eficiencia y justicia clara porque se nota una justicia selectiva, que actúa con rapidez en unos casos y en otros no.
En lo mismo coincidió el profesor Jované.
"A mí me llamó la atención la velocidad en el caso Mossack Fonseca y la velocidad en este caso, fue de lo más evidente. En un caso, 11 días, y en el otro, prácticamente no llegó quizás a media hora, una hora, y sí se notó que hubo una diferencia", acotó.
Asimismo, Enrique Montenegro dijo que se nota que existe parcialidad y protección hacia unos grupos.
Mientras que en el caso de Waked ya hay señales del trabajo del Ministerio Público, en el de Mossack Fonseca no se conoce avance alguno, tras un mes.
50
Años de cárcel pidió la Fiscalía de EE.UU. para Nidal Waked, detenido en Colombia.
44
Años de edad tiene Nidal Waked, sobrino de Abdul Waked, vinculado a supuesto lavado.