Sociedad

Pasos peatonales, atestados por el comercio informal

El Municipio de Panamá se propone frenar la actividad en áreas de influencia, con la aplicación de sanciones desde $200 a $500. Buhoneros piden a las autoridades amplíen información sobre los planes de reubicación y aplicación del Decreto 1898 que regula la actividad.

Se reproducen como esporas, responde Oriel Vega; mientras camina a paso ligero por el paso peatonal de la Universidad de Panamá. Contra reloj avanza y de reojo mira las mesas improvisadas apostadas sobre el puente para no atropellarlas.

A la pregunta, ¿piensas que es buen sitio para que los comerciantes informales se ubiquen?, asiente con desagrado: “no solo provocan el apiñamiento de los peatones, sino que además son un riesgo para la seguridad de ellos y, de uno, cuando anda en apuros”.

 

Vega prosiguió su camino con la salvedad de que “aun cuando el fenómeno del comercio informal se convirtió en un problema social por su crecimiento descontrolado, hay que reconocer que la génesis de la tendencia tiene que ver con la migración de extranjeros y el desempleo”.

El paso peatonal de la Universidad de Panamá es uno de los 219 puentes expuestos a revestirse de mesas improvisadas con exhibición de gorras, bolsas, vegetales, comida y material de contrabando como CD y cigarrillos.

 

En un repaso ligero por los pasos peatonales de la Caja de Seguro Social, Metromall, Los Andes y área cercana a la estación del metro en San Miguelito, se pudo comprobar que los peatones se incrustan en pequeños mercados persas.

Para el Municipio de Panamá se trata del reto más importante, dentro del plan de urbanismo que se proponen desarrollar a largo plazo. “Hay que ordenar con orden”, es el discurso reiterativo del alcalde José Isabel Blandón. Para eso, en cuatro meses logró que la Dirección de Asesoría Legal y la Gerencia Social diseñaran un nuevo reglamento que plasmara reglas claras para desarrollar la actividad.

 

Aunque en el documento no se incluyeron restricciones precisas para la buhonería en los pasos peatonales, vistos por la informalidad como sitios ideales para comercializar productos a baja escala, el gerente social del municipio, Isaac Atencio, remarcó que será un tema prioritario, basado en el artículo 12 del Decreto 1898 del 3 de octubre de 2014, que regula la economía informal.

Según se estampó en el decreto, “se prohíbe el ejercicio de la buhonería y de cualquier forma de economía de subsistencia en las paradas y zonas pagas del metrobús, así como también en las estaciones del metro de Panamá, áreas de influencia y zonas aledañas destinadas a las operaciones de este medio masivo de transporte”.

Agrega que las multas van de $200 a $500. En estos casos, la autoridad competente ordenará la retención de los materiales a la venta en dichas zonas.

 

Corresponderá a las corregidurías la aplicación de las multas. Para esto se ayudarán de la Policía Nacional, vigilancia municipal e inspectores que coadyuvarán a la observancia de la prohibición, incluidos los pasos peatonales.

Para hacer cumplir la disposición el primer paso, cuenta Atencio, es levantar un censo que les permita identificar con precisión la cantidad exacta de buhoneros en la ciudad. Con el censo se identificarían en los sitios de ubicación, a aquellos legales e ilegales.

En el municipio reconocen que el mayor traspié de la entidad es no disponer de una base de datos que les permita mantener el control de la actividad.

La segunda etapa está relacionada al tiempo de gracia dado por el decreto de 120 días, para que aquellos sin los permisos correspondientes acudan a regularse con los procedimientos que exige el Decreto 1898.

Incertidumbre

Cirilo Samudio es uno de los tantos buhoneros por contabilizar que con la gestión del alcalde Blandón vive preocupado. Samudio, quien cuenta con un puesto de venta en el área de La Peatonal, ha escuchado que sancionarán y reubicarán a todos aquellos que no dispongan de un permiso o estén en áreas prohibidas.

El comerciante entiende que en los últimos años la competencia se disparó y que las autoridades deben regularla, pero cree que deben considerar que el fenómeno nació por la necesidad de empleo.

Las estadísticas oficiales de la Contraloría General de la República destacan que medio millón de panameños se dedican a la economía informal, que corresponde al 34% de la fuerza laboral activa (2,756,145).

Sobre la variable relacionada a la presencia de extranjeros en el país, las estadísticas del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) indican que desde enero a septiembre de este año se había tramitado 8,779 permisos laborales, en su mayoría a personas casadas con nacionales y por el renglón del 10% al que tienen derecho las empresas.

Pedro Córdoba es uno de los 500 mil trabajadores dedicados al empleo informal. Con 20 años de experiencia en el mercado no se arrepiente de jugársela a diario. “Prefiero mantener el control del negocio a depender de una empresa, y gracias a Dios eso me ayuda a mantener modestamente a mi familia”, dice.

Añade que el problema radica en que los ilegales han atestado las calles, dañándole la imagen a aquellos que dependen únicamente del negocio. “Ya casi no hay sitio para colocar un puesto más, pero lo que queremos es que el Gobierno lleve adelante un plan que no afecte a la mayoría”, concluye.

Con la llegada de las fiestas de fin de año, en la gerencia social del Municipio de Panamá observarán con lupa cada uno de los permisos temporales que se soliciten en los próximos días. Inspectores municipales y operativos se encargarán de vigilar puentes peatonales, zonas pagas y áreas peatonales.

El secretario general del Sindicato Nacional de Buhoneros y Similares de la República de Panamá, Juan Jiménez, lamenta que sea en enero cuando el municipio retome los operativos para sacar de las vías a aquellos ilegales y extranjeros. “Sin duda que con la llegada de la Navidad y Año Nuevo mucha gente busca en la informalidad una entrada, pero corresponde que lo hagan bajo los parámetros establecidos y que las autoridades fiscalicen”, contó. La esperanza de sanear el área y que los peatones transiten sin obstáculo, para Jiménez es un sueño de opio y frustrado para las autoridades municipales.

Twitter

  • ¿Cree usted que los buhoneros de Calidonia y la Central deben ser desalojados?
  • @SereniPTY
  • La Alcaldía beneficia negocios con la ciclovía. No tiene autoridad moral para frenar a nadie.
  • @Cesarurrutia4
  • Lastimosamente creo deben ser reubicados primero por seguridad general.
  • @Irodriguez2701
  • Sí, ya Calidonia parece un túnel, no se puede ni caminar por allí, como antes. Despejen eso.
  • @DavidMalcaA
  • Yo crecí en la Avenida Central viéndolos, y solo deben cumplir con el orden y distanciamiento municipal para no perjudicar!!!
  • @Jmodegiii
  • De acuerdo con el desalojo de quioscos de buhoneros, destruyen y ensucian aceras, no hay derecho de dañar so pretexto de trabajo.
  • @JulioCesarA01
  • Es un tema delicado, estéticamente es feo, pero esto tiene un trasfondo social y hay que darle una solución política y social.
  • @ErickGGL
  • Por supuesto que sí y hacerle una especie de mercado aparte para que sigan su trayectoria.
  • @FEB0902
  • Sería lo mejor, pero entonces quedarían sin su trabajo.
  • 3 meses es el tiempo para que los buhonerosse regularicen.


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953330
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América