La lentitud del Gobierno sería la mayor falla en la administración del presidente Juan Carlos Varela, lo que ha llevado a la pérdida de empleos y ha causado un desaceleramiento en la economía, afirmaron expertos.
Esto, por la labor del presidente Juan Carlos Varela, que no estaría dinamizando sectores importantes tales como la construcción, el turismo, la agricultura y la industria.

Esta situación se produciría por el cierre de proyectos importantes y de gran impacto social, los cuales han debido pasar por trámites burocráticos, y otros que todavía no han sido ejecutados por parte del Gobierno.
Los economistas han mostrado su preocupación por la manera en que se emplea la política económica del país y gremios de empresarios señalaron la importancia de estimular el empleo formal que permita a los ciudadanos adquirir mejores servicios, como salud y educación.

Y es que el índice de trabajadores informales ha ido en aumento estos dos últimos años, para rondar en un 40%.
Esto último afectaría los ingresos de la Caja de Seguro Social (CSS), explicó el dirigente empresarial Roberto Troncoso, quien señala que "cuando hay desempleo y este comienza a sentirse, aumenta el sector informal; al no cotizar, setraslada así el problema a la CSS, donde hay desabastecimiento".

Troncoso añade que una contracción de la economía comienza a ser notable cuando se dan despidos y no se contrata, lo que ha creado mucha cautela en la ocupación de nuevos puestos de trabajo.
Según la última encuesta de Dichter & Neira, los ciudadanos evaluaron el desempleo como el problema más grave que enfrenta el país en este momento, después de la inseguridad.
Ello, a pesar de que en su plan de gobierno "El Pueblo Primero", el presidente Varela asegurara que se "crearían incentivos para las empresas creando alianzas público-privadas (...) para generar mejores empleos y con mejores salarios".
Sin embargo, el desempleo se ha trasladado incluso a las áreas que mostraban un gran auge, como el turismo, el cual sería uno de los mayores potenciadores de la economía panameña.
Y es que la baja ocupación de habitaciones durante el verano del 2016 produjo advertencias por el cierre de los grandes hoteles de Panamá.
Ello ante el bajo margen de ganancia, lo que llevó a los propietarios a pagar la planilla de los trabajadores con fondos propios.
Los empresarios denunciaron lentitud en la forma en que se promueve la "marca país", como hacen países vecinos como Costa Rica y Colombia, y lo cual venía dándose años atrás.
La propia Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) reconoció una merma en enero pasado, pues revelaron que el ingreso de turistas al país bajó en un 4% a principios de año.
Ante esta baja en la visita de turistas, expertos han recomendado que comience a trabajarse en la promoción de Panamá como un destino.
En este sentido, el exministro de Economía y Finanzas Frank De Lima planteó que "todavía no se ha iniciado una campaña internacional para promocionar a Panamá".
Destacó que ya van tres años desde que se pidió llevar a cabo esta iniciativa, pero "vemos todos los días las noticias de la desocupación hotelera".
De Lima afirmó que la falta de políticas efectivas del Gobierno se ha visto también en la contratación de una consultora internacional para evaluar el nuevo modelo de negocios en la Zona Libre de Colón, uno de los puntos donde han debido cerrarse empresas.
A su vez, en materia de transparencia, Panamá no ha definido su estrategia internacional ante las denuncias de su política fiscal.
"Fue un error del Gobierno no firmar el acuerdo de intercambio de información automática, y producto de la publicación de los papeles de Panamá se ha visto perjudicado", destacó.
Sobre este tema, el economista Rolando Gordón señaló que el Gobierno debe ver cómo arregla la situación del turismo, que también se vería afectado con el problema creado por haberse acusado a Panamá de paraíso fiscal.
Ante esto, Gordón señaló que la administración actual debe poner a los funcionarios a que se muevan más y atiendan el problema, además de agilizar las inversiones.
"Que no sean tan lentos, que ese es el problema que tenemos actualmente (...)", sentenció.
El economista planteó que el empleo podría mejorarse si sube el crecimiento en la construcción, la agricultura y la industria, sectores que agrupan un fuerte número de trabajadores en el país.
Poco crecimiento
Las críticas hacia el Gobierno se acrecientan luego de que al principio de la administración de Juan Carlos Varela se esperaba que mantuviera el crecimiento económico.
Según el dirigente empresarial Roberto Troncoso, una de las expectativas era que retomara los proyectos que se venían construyendo y los pusiera en marcha, sin embargo, las últimas circunstancias han producido un desaceleramiento.
"Es evidente y requiere de una mayor fortaleza y dirección de quienes nos gobiernan; el equipo de trabajo del presidente Varela requieren una motivación, pues hay unos que no están dando las respuestas que los ciudadanos esperan", detalló Troncoso.
El empresario sostuvo también que el Gobierno debe ser un facilitador de la empresa privada y si el desempleo empieza a notarse, debe motivar el empleo, pero a través de la empresa privada.
"No es que el Gobierno sea el motor del empleo, tiene parte de la responsabilidad, pero no es lo que le corresponde; la economía se dinamiza es con la empresa privada", instruyó el gremialista, quien afirmó que el Gobierno debe estimular que se desarrollen más proyectos.
Sector construcción, paralizado por falta de permisos y gran burocracia
El sector construcción mostró una considerable disminución y pasó de un crecimiento sostenido de 7% en 2015, a no superar el 1% en los dos primeros meses de este año.
Cifras de la Contraloría demuestran que el capital invertido para nuevas obras en los principales distritos del país fue de 349 millones 435 mil dólares, mientras que en 2015, el monto fue de 346 millones 20 mil dólares y en 2014 se invirtieron 323 millones 457 mil dólares.
Esto fue atribuido a los procesos de registro y expedición de los permisos relacionados con la construcción, según la Cámara Panameña de la Construcción (Capac).
Señaló que han debido “superar los largos y costosos procesos que anteceden al inicio de toda obra, y que impactan negativamente a la industria". A su vez, de los constantes incrementos de los costos e insumos de construcción.