Los índices de violencia en el mundo han aumentado en los últimos seis años un 5% y con ello los gastos militares.
Estos dos factores han propiciado que el mundo sea un lugar inseguro, y la región de América Latina no es la excepción de la regla, según un informe regional sobre desarrollo humano 2013-2014 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El informe destaca que el renglón de robos con violencia en el mundo está por el orden del 44.19%, mientras que el robo sin violencia registra un 35.43% de casos, y en la tipificación de otros delitos su rango se encuentra en un 20.37%.
En territorio panameño el robo es el delito que más afecta a la ciudadanía.
Sobre la percepción de inseguridad en América Latina, el informe detalla que en Panamá un 50% considera que el país es inseguro, y se estima que el 7% de los ciudadanos se ha visto en la necesidad de cambiar de barrio debido a la delincuencia imperante.
Por otro lado, el informe destaca los datos que tienen que ver con la tasa de homicidios en la región, lo que se ha convertido en uno de los mayores retos.
En Panamá se calcula que la tasa de asesinatos está por el orden del 20.8%.
En cuanto al delito callejero, el informe detalla que en este país los delitos que involucran el crimen organizado apenas llegan a un 2%; mientras que los que involucran a las pandillas se estima en un 35%, y la evaluación de la delincuencia común es del 52%.
Otro de los renglones que fueron analizados por el PNUD tiene que ver con la violencia en la que están involucrados los actores estatales.
Mediante una encuesta sobre este tema se evidencia que el 36.13% de los ciudadanos panameños considera que la Policía está involucrada en actos delincuenciales; mientras que más del 100% considera que las autoridades policiales protegen a los ciudadanos de la delincuencia.
Otro de los temas abordados por el informa del PNUD destaca que en Panamá el 88.7% de la población desaprueba la justicia por mano propia; mientras que el 11.3% está de acuerdo con esta medida.
Al consultar a la ciudadanía sobre las medidas de mano dura, un 23.6% se mostró a favor; mientras que un 89.1% propugna que se aprueben leyes más duras contra la delincuencia.
Otros informes
Por otro lado, en el mapa del Índice Global de Paz, Panamá ocupa el lugar 56, entre los 152 países que son analizados.
En este punto en la escala de evaluación de 0 a 5, en materia de criminalidad percibida en la sociedad, es de 3.0; mientras que los homicidios están en el rango de cinco, y en el caso del acceso a las armas, en 3.0.
Más violencia
En este momento, 110 países han experimentado una reducción de su puntuación, mientras que solo 48 están considerados como los más pacíficos.
Esta pérdida del 5% en los niveles de paz tuvo un costo para la economía mundial de $473,000 millones en 2012.
Hay tres factores principales que han contribuido al deterioro en las puntuaciones por la paz de 2012-2013: el número de homicidios, el gasto militar como porcentaje del PIB y la inestabilidad política.
El número de muertes por conflictos internos ha aumentado de manera significativa.
El pasado año la guerra contra las drogas en México reclamó el doble de vidas como los conflictos en Irak y Afganistán.
Se detalla que el índice de homicidios alcanzó niveles del 8%; esta cifra se le atribuye enteramente a América Latina y África subsahariana.
Por ejemplo, la tasa de asesinatos en Honduras aumentó casi 10 casos más por cada 100,000 personas, convirtiéndose en el más alto del mundo con 92 homicidios por cada 100,000 personas.
La lista de los países de Latinoamérica que registran niveles altos de violencia está encabezada por Colombia (puesto 147 del rankingde Paz Mundial), seguida por México, Venezuela y Honduras (puestos 133, 128 y 123, respectivamente).
En el caso de Honduras, con una puntuación de 2,332, es el peor ubicado de Centroamérica, por encima de El Salvador (112) y Guatemala (109). Los indicadores peor evaluados para Honduras son: la percepción de criminalidad en la sociedad, homicidios, crímenes violentos, aumento de la juventud, número de visitantes y acceso a armas.
Con respecto a Centroamérica, Costa Rica nuevamente surge como la nación más pacífica; mientras que en Nicaragua, Guatemala y El Salvador se registran mejoras.
Entre los países más pacíficos de Latinoamérica, el ranking ubica a Uruguay en el puesto 24, a Chile en el 31 y a Brasil en el 81; caracterizados todos por poseer instituciones relativamente fuertes.
Las condiciones se deterioraron en Argentina, en medio de peores relaciones con sus vecinos y el deterioro de varios indicadores internos.
Por otro lado, en el último reporte para América Latina del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, en 11 de los 18 países, la tasa de homicidios superaba el nivel de 10 por cada 100,000 habitantes, considerado el equivalente a una epidemia.
En todos los países analizados, la percepción de seguridad se ha deteriorado y el robo se ha triplicado en los últimos 25 años, convirtiéndose en el delito que más afecta a los latinoamericanos.
Si bien los homicidios suelen reflejar los niveles generalizados de violencia en una sociedad (más violencia, más homicidios), los robos son la manifestación más directa de la delincuencia que muchos latinoamericanos deben enfrentar día a día.
Uno de cada cinco reporta haber sufrido algún robo en el último año. Y tres de cada cinco robos son cometidos con violencia.
Se detalla que la delincuencia es un pesado lastre económico. Aparte de la angustia que genera a sus numerosas víctimas y el impacto en la calidad de vida de todos, el estudio incluye cifras sobre el costo de la violencia (en un trabajo conjunto con el BID), tomando como muestra a cinco países de la región.
Uruguay, Chile y Costa Rica tienen costos medidos como porcentaje del PIB de entre 2.5% y 3.5%. Paraguay y Honduras están por encima del 8% y el 10%, respectivamente.
La entidad destaca que hay mucho que hacer en el frente institucional. La confianza en las instancias del Estado que deben hacer frente al problema de la violencia es baja, en especial para actores clave como la Policía y el poder judicial.
Exceptuando a Nicaragua y Panamá, más de la mitad de la población dice desconfiar que la justicia actuará de manera fiable.
“La seguridad ciudadana es un tema delicado que preocupa a tomadores de decisión y repercute al calor de las campañas electorales”, dijo la administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, Helen Clark.
“Es un tema crucial para variasregiones, incluso América Latina y el Caribe, porque sin paz no puede haber desarrollo, y sin desarrollo no puede haber una paz duradera”, dijo Clark.