Más de 30 mil niños en el país han sido retirados de ese cuadro de trabajo infantil por parte de la organización sin fines de lucro Casa
Esperanza; sin embargo, este grupo admitió que ha sido un trabajo difícil y muchas veces solitario.
Pese a que han recibido apoyo gubernamental durante los últimos años, el mismo es un proceso demorado, por ende, han tenido que apoyarse en actividades.
"(...) estamos esperando desembolsos y demora muchísimo", contó Marta Méndez de Herrón, representante legal de Casa Esperanza.
Y es que, según Méndez de Herrón, la inversión por cada niño que atienden ronda entre los $600 y 700 dólares, pues se trata de una labor integrada.