Datos
- 754 colisiones de metrobuses era el reporte dado por la ATTT hasta marzo de este año.
- 17 zonas pagas tienen los usuarios de los distritos de Panamá y San Miguelito.
- $71 millones es el costo de construcción de las paradas.
Las historias son infinitas. Desde que empezó la utilización del sistema de transporte metrobús en diciembre de 2010, basta con hacer una visita a una de las 17 zonas pagas que funcionan como centro de abordaje para las rutas troncales o a una de la paradas típicas que se instalaron para la espera.
De inmediato surgen reclamos como el de Yasmina Cruz. Ella es ama de casa y cuenta que esperó en El Dorado por más de una hora un bus de la ruta Tumba Muerto-Ciudad Bolívar. Acepta que el nuevo sistema tiene ventajas sobre el anterior, pero aún así vive en la zozobra. “Lo que más me preocupa es el tiempo que demora mi hijo para llegar a la casa. Él estudia chapistería en la Escuela Vocacional Especializada, está en quinto año y a veces se queda a dormir en Los Andes, en la casa de mi hermana, porque llega casi a las diez de la noche”. Resalta que donde vive, en Ciudad Bolívar, pasadas las diez de la noche el servicio es escaso.
Luz Stephens, una enfermera jubilada que ahora vive en los Estados Unidos y que está de paso en Panamá, relata su experiencia con el metrobús. “Los tranques son horribles, subí al metrobús a las 6:45 a.m. y llegué a El Dorado a las 8:50 a.m. Son las 11:00 a.m. y pensé en regresar a la terminal de Albrook, pero me tomaría más tiempo...”.
Ana Jaramillo es jubilada y para trasladarse desde Chilibre, donde vive, al centro de la ciudad, tiene dos opciones: en metrobús o “pirata”. Por razones de tiempo prefiere abordar el último. En una cita médica, cuando generalmente debe presentarse a las 7:00 a.m en la Clínica Especializada de la Caja de Seguro Social, no puede arriesgarse a llegar tarde. “Los asientos son duros, me operaron en la espalda y no puedo estar sentada por mucho tiempo, no sé cuándo esto vaya a mejorar”, compartió Jaramillo. Testimonios como estos son contados por los propios usuarios que luego de cuatro años de experiencia con Mi Bus piden mejoras en el servicio.