El gobierno del presidente Juan Carlos Varela se encuentra en su peor momento, en cuanto a transparencia y credibilidad, ante las supuestas irregularidades en contratos públicos que son avalados, y que no se investigan.
El presidente Varela afirmó que existiría un "compromiso irreversible con la transparencia" por parte del Ejecutivo.
Pero en casos como el escándalo de los mal llamados papeles de Panamá, su actuación ha sido afirmar que no es un problema del país, sino del mundo, desligándose de la firma de abogados de su exasesor presidencial, Ramón Fonseca Mora.
Esto hace que analistas vean que "en el país se está perdiendo la confianza".
Según el analista político José Blandón, "eso es peligroso, porque la confianza es el pegamento de la sociedad, y hay una percepción de falta de transparencia que se refleja en la caída de popularidad del presidente".
Paradójicamente, el Estado desembolsa más de un millón de dólares para la realización de un encuentro internacional anticorrupción que se efectuará a finales del año.