Una organización ecologista acusa a las compañías manufactureras de papel absorbente de contribuir a la destrucción de bosques en todo el mundo por no usar suficientes fibras recicladas.
Según el WWF (World Wildlife Fund, o Fondo Mundial para la Naturaleza en castellano), en un día cualquiera unos 270, 000 árboles terminan en el basurero o la cloaca en todo el mundo.