Las autoridades ambientales brasileñas han adoptado provisionalmente a 68 leones abandonados en el país, pero, ante la falta de infraestructura y el elevado costo de su manutención, buscan abrigos adecuados a donde puedan enviarlos.
El Instituto Brasileño de Medio Ambiente (IBAMA) estudia alguna medida para prohibir la importación y la reproducción.