Los cambios en la densidad de la materia gris del cerebro podrían ayudar a predecir si un paciente con riesgo de sufrir esquizofrenia va a desarrollar finalmente esa enfermedad, según un estudio publicado por la revista médica británica "BMC Medicine".
Científicos de Edimburgo han descubierto que puede haber una relación entre una pérdida de la densidad del tejido cerebral y el riesgo de una persona a desarrollar ese trastorno mental.