Científicos del Instituto de Investigación Biomédica del Hospital de Bellvitge han participado en el descubrimiento de un gen que realiza una función antioxidante en el funcionamiento celular y previene la aparición de tumores, lo que ayudará a desarrollar terapias contra el cáncer.
Este estudio, que publicó la revista científica Cell, describe el gen bautizado como TIGAR, ubicado en el cromosoma 12 y que "tiene un papel clave en la prevención de la acumulación de toxinas", que pueden acabar provocando un cáncer.