Los pacientes británicos podrán recibir órganos procedentes de donantes vivos que no sean familiares suyos gracias a la nueva legislación sobre tejidos humanos q a partir de septiembre.
Esto será posible gracias a la nueva ley de Tejidos Humanos, cuyo borrador surgió a raíz del escándalo del hospital Alder Hey (noroeste de Inglaterra), donde en los años noventa se descubrió la práctica de extracción de órganos sin consentimiento de los pacientes ya muertos.