El Centro de Control de Vuelos Espaciales (CCVE) de Rusia informó de que elevó en 7.5 kilómetros la altura de la órbita de la Estación Espacial Internacional (EEI) para evitar una colisión con chatarra recién arrojada al espacio.
El CCVE ordenó la ignición de los ocho propulsores de la Progress M-60 que funcionaron durante 21 minutos y 5 segundos, explicó Nikolái Kruchkov, portavoz del CCVE a la agencia Interfaxtar-Tass. El objetivo fue apartar la EEI de un cilindro de 635 kilogramos, indicó.