CADA VEZ más mujeres de todas las edades se someten en EEUU a cirugía plástica vaginal, una operación cosmética que hasta hace poco sólo se realizaba cuando era extrictamente necesaria.
Se trata de operaciones quirúrgicas para tensar los músculos de la vagina (vaginoplastia) o reducir la labia exterior (labioplastia).
Hasta ahora, esta cirugía estaba reservada para mujeres que sufren problemas médicos como incontinencia, malformaciones congénitas o lesiones derivadas del parto.
Pero un creciente número de mujeres que no sufren de los problemas mencionados está apostando por realizarse la operación quirurgíca como una cuestión de moda y vanidad, manifestó el Levoy young, presidente de la Sociedad Estadounidense de Cirujanos Plásticos.
Se ha propagado el fenomeno de "rejuvenecimiento vaginal", procedimientos que prometen una mejora de la satisfacción sexual.