La apuesta de China por invertir en biotecnología, que originó entre otros el primer arroz genéticamente modificado, despertó la alarma ante la eventual venta de semillas a países que incluyen el desarrollo agrícola en sus acuerdos con el gigante asiático.
Los internautas chinos son contrarios a estos experimentos, y afirma que "el Gobierno no presta atención a la salud del pueblo chino" y se preguntan por qué otros países más desarrollados no aceptan el arroz genéticamente modificado.
Piden prohibir la venta de arroz modificado en China
China no se encuentra entre los principales exportadores, vende arroz y semillas, incluido el orgánico, a Japón y Corea del Sur.