El Gobierno ruso anunció la prohibición de vender en las calles DVD, programas informáticos y bases de datos, decisión que se enmarca en la lucha lanzada por el Kremlin contra el pirateo de derechos de autor.
La nueva disposición gubernamental, firmada por el primer ministro ruso, Mijaíl Fradkov, centra principalmente su atención en la venta de copias ilegales de películas en puestos callejeros.