La ballena que navegó curso arriba por el río Támesis, en el centro de la capital británica, fue rescatada el día de ayer con ayuda de varios pontones inflables y de expertos veterinarios que comprobaban su estado de salud.
Con una grúa fue izada y depositada en una barcaza para trasladarla hasta el estuario. El rescate de la ballena, de cinco metros de longitud y unas cuatro toneladas de peso, se convirtió en un insólito espectáculo.