La revista Journal of the American Medical Association (JAMA) informa de que un equipo de la Universidad de Colorado encontró que al despertar después de ocho horas de sueño profundo las personas se sienten más aturdidas que cuando se les ha privado de sueño durante 24 horas.
En el período de aturdimiento, los sujetos mostraron una disminución de la memoria de corto plazo.