La empresa japonesa Toshiba se adelantó a su principal competidor en el mundo de la imagen, la también nipona Sony, y lanzó una nueva generación de reproductores de discos DVD, el HD-XA1, basado en el formato HD DVD.
Este nuevo lector de DVD salió al mercado nipón a unos 936 dólares), con unas perspectivas de ventas de 60.000 a 70.000 unidades en un año.