Las relaciones entre el Presidente y su suegro Antonio Fernández, mejor conocido como Tony Fergo, son magníficas, como de padre a hijo.
A Torrijos le gusta escucharlo y en muchas ocasiones le pide a su suegro que le repita alguna historia o anécdota que le ha contado previamente, y su suegro lo complace porque las historias lo divierten, confiesa Vivian Fernández de Torrijos.
La primera dama sostiene que el Presidente tiene un gran corazón, un gran sentido del humor, es jocoso y muy creativo. A menudo expresa, como muchos otros panameños "excelentes pregones" o frases chistosas.