Tiroteo**Anoche una madre de familia perdió la vida durante una balacera con la que se le puso broche de terror a un robo. El ladrón corría pistola en mano, y se encontró con una ronda de uniformados que lo detuvo a plomo limpio. La mujer viajaba en un transporte colectivo, de regreso de la cita con Don Bosco, sin tener idea de lo que pasaba, y fue alcanzada por una bala loca; pero al maleante también lo abatieron los policías, quienes se han impuesto la difícil meta de la eficiencia.
ANGUSTIA**Aunque las estadísticas a veces digan que no pasa nada, la ciudadanía se siente avasallada por el hampa. Los delincuentes están en todas partes, aplicando modalidades variopintas para hacerse con los bienes y vidas de quienes habitan en este pequeño país cada vez más cosmopolita. En algún momento bajamos la guardia como sociedad, y sin darnos mayor cuenta nos pusimos a merced del malevaje y la violencia.
COMPROMISO**Creer que el freno al crimen se logra en un día, es signo de ingenuidad casi pecaminosa. Se necesita la suma de todas las voluntades; hay que reconstruir las bases de una nación indolente por individualista, y mal educada; hay que generar y democratizar la riqueza; hay que volver los ojos a ese punto del camino donde en algún momento nos alejamos de la idea del bien y la decencia, para decidirnos a empezar de nuevo.