TLC**En nuestro editorial del martes abrigábamos la esperanza de que la visita que realiza la presidenta Moscoso a su homólogo norteamericano, George Bush, serviría para incorporar a Panamá al proceso negociador de un Tratado de Libre Comercio (TLC) que desarrolla EU con Centroamérica, del cual hemos estado marginados. Hoy los reportes que estamos recibiendo sobre ese viaje de nuestra corresponsal en Washington, Jilma Prada, son alentadores.
Acogida**Esta vez no llevamos en agenda temas desagradables, como el de los polígonos, sino de cosas constructivas, como la excelente administración panameña del Canal y la resuelta cooperación que brindamos en materia de seguridad y guerra contra el narcotráfico. El resultado es la calurosa acogida dispensada a nuestra delegación, tanto por Bush como por destacados líderes del Congreso que han prometido apoyar a Panamá en su aspiración de un TLC.
Turismo**Ya no se habla de pegarnos a la cola del tren centroamericano, sino de negociar con carro propio. Pero debemos ser cautelosos. El solo sentarse a la mesa es un proceso que toma tiempo. Perspectivas más inmediatas podría tener el pedido de que EU nos declare “home port” (base portuaria) o “puerto distante” lo cual podría sumarnos unos 200 mil turistas más al año que usarían a Panamá como base de destino y embarque de cruceros, y no sólo como hoy, un punto de fugaz visita.