Los consumidores estadounidenses están evitando comprar vehículos de Chrysler, Dodge, Hummer, Pontiac y Saturn preocupados por el futuro de estas marcas, según un estudio dado a conocer hoy que por primera vez establece un vínculo entre ventas y la crisis del sector.
Casi uno de cada cinco compradores de vehículos nuevos que evitaron adquirir determinados modelos señalaron en un estudio realizado por la firma J.D. Power que la razón era el futuro de la marca.
Por primera vez en los siete años que la firma de estudios del mercado realiza este tipo de análisis, la preocupación por el futuro de las marcas fue una de las cuatro principales razones dadas para justificar el rechazo de determinados modelos.
Las tres razones prioritarias en el estudio del 2009 son diseño, precio y fiabilidad percibida.
En cuarta posición se situó la preocupación por el futuro de la marca.
Los resultados coinciden con la grave crisis del sector estadounidense del automóvil.
General Motors (GM) y Chrysler se tuvieron que declarar este año en quiebra y solo evitaron su liquidación gracias a miles millones de dólares de ayudas públicas.
Además, GM decidió eliminar cuatro marcas: Saturn, Pontiac, Hummer y Saab.
J.D. Power dijo que las cinco principales marcas evitadas por los consumidores estadounidenses son Chrysler, Dodge, Hummer, Pontiac y Saturn.
Al mismo tiempo, las tres marcas del grupo Ford (Ford, Lincoln y Mercury) disfrutaban de tasas de rechazo muy inferiores a las de sus competidores estadounidenses.
"Esto puede atribuirse en gran medida al hecho de que Ford no se declaró en quiebra o recibió ayudas gubernamentales durante el rescate del sector del automóvil", afirmó J.D. Power.
Kerri Wise, directora de investigación del automóvil de la firma, dijo que "los compradores de vehículos nuevos quieren saber que si algo va mal con su vehículo en uno o dos años el fabricante existirá para respaldar su producto".
Wise destacó que frente a los problemas de GM y Chrysler con los consumidores, "Ford realizó grandes ganancias a la hora de mejorar la percepción de sus productos y reducir el rechazo de los consumidores en áreas críticas como calidad y fiabilidad".
Según la firma, los compradores que evitaron una marca en particular por preocupaciones sobre su futuro también son más propensos a evitar la marca por razones de fiabilidad, rápida depreciación, la reputación del fabricante y mala calidad.
Pero el estudio también descubrió que en el último año ha aumentado el sentimiento de adquirir productos fabricados en Estados Unidos y que un 60 por ciento de los compradores de automóviles domésticos dijeron que evitaron modelos importados por no comprar marcas extranjeras.
Esta proporción destaca frente al 46 por ciento del 2008.
El rechazo fue tan grande que incluso los vehículos producidos en Estados Unidos por marcas extranjeras sufrieron las consecuencias negativas.