La situación en Afganistán muestra "un progreso sostenido" y casi la mitad de la población ha entrado en un proceso de transición en el que la seguridad y el gobierno están en sus propias manos, afirmó hoy el jefe de la fuerza militar internacional en ese país.
El general del Ejército de EE.UU. Curtis Scaparrotti, jefe del Mando Conjunto de la Fuerza Internacional de Asistencia, habló con los periodistas en una teleconferencia de prensa desde su puesto en Afganistán, donde asumió el cargo en julio de 2011.
"Desde que retorné a Afganistán he visto personalmente el progreso sostenido en todo el país", dijo el oficial. "El Gobierno de Afganistán y la coalición (internacional) han emprendido pasos significativos".
El presidente Barack Obama ordenó en 2009 un incremento de la fuerza militar de Estados Unidos en el país invadido en 2001, y en los meses siguientes 30.000 soldados estadounidenses se sumaron a los 60.000 que ya estaban en la zona de guerra.
En 2011, Washington empezó a retirar algunas de las tropas en Afganistán, y la semana pasada el jefe del Pentágono, Leon Panetta, indicó que hacia mediados de 2014 habrá concluido la misión de combate de Estados Unidos en el país surasiático.
Según Scaparrotti, las Fuerzas de Seguridad Afganas, con más de 300.000 efectivos, están ganando más y más respeto de la población y han incrementado la libertad de movimientos al tiempo que "se han reducido las bases de apoyo de los insurgentes".
"Las Fuerzas de Seguridad Afganas continúan creciendo y desarrollándose al igual que los programas y capacidades para instruir y profesionalizar a sus tropas", añadió.
"Actualmente los afganos dirigen aproximadamente el 70 por ciento de la instrucción, es decir los afganos instruyen a los afganos y esos son buenos indicios de que están en la senda correcta", dijo el general.