El gobernador del estado de Georgia (EE.UU.), Sonny Perdue, defendió hoy en La Habana el comercio como una de las vías para "eliminar las barreras políticas" existentes entre su país y Cuba, informaron medios oficiales cubanos.
Según la agencia cubana Prensa Latina, Perdue encabezó una delegación de 37 empresarios y funcionarios de ese estado sureño que viajó a la isla en una visita que concluyó este martes.
"Me siento satisfecho y realizado con los resultados de este viaje a Cuba y creo que una de las formas para eliminar las barreras políticas existentes es el comercio", declaró el gobernador de Georgia.
Perdue dijo que como ciudadano estadounidense tiene "la libertad de defender" el comercio libre con otras naciones y que las relaciones de ese tipo entre Estados Unidos y Cuba representan una "oportunidad de más empleo" para los residentes en Georgia.
El gobernador, que mantuvo reuniones con directivos de la Cámara de Comercio de la isla y realizó un recorrido por La Habana, valoró de "muy positiva" la reunión celebrada con la empresa cubana Alimport durante la cual se trató sobre una oferta de Georgia para la venta de productos agrícolas, médicos y de telecomunicaciones, además de pollo, madera y semillas oleaginosas.
"Ha sido maravillosa la acogida recibida, nuestro viaje fue muy exitoso y estoy seguro de que no seremos criticados en Georgia por este viaje", señaló el político estadounidense.
Además dijo que la delegación que le acompañó compartía "esa satisfacción" que cumplió el objetivo principal de "conocer necesidades" de compra cubanas y también ofrecer "detalles" sobre las ofertas de Georgia.
"Si en el futuro se establecen relaciones normales entre los dos Gobiernos vamos a beneficiarnos de lo alcanzado en esta visita", remarcó Perdue.
También manifestó "esperanza" de que una reducción de las prohibiciones establecidas por Washington permita a los ciudadanos de su país viajar a Cuba.
El ex gobernador demócrata por el estado de Nuevo México, Bill Richardson, realizó una visita a Cuba a finales de agosto pasado, unos meses antes de dejar el cargo.
Estados Unidos se mantuvo en 2009 como el quinto socio comercial de Cuba, con ventas por 675 millones de dólares, pese a una caída del 30 por ciento del intercambio respecto a 2008, según cifras publicadas por la Oficina Nacional de Estadística (ONE).
A finales del año 2001, Washington excluyó del embargo comercial y financiero que mantiene contra la isla desde hace medio siglo a los alimentos y las medicinas.
Desde entonces las compras cubanas a empresas estadounidenses han superado los 4.000 millones de dólares, según datos de Alimport.