El principal mediador en la complicada reforma del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se mostró hoy optimista sobre la posibilidad de que el proceso concluya a medio plazo tras 15 años de negociaciones.
"Es algo histórico", aseguró el embajador de Afganistán ante la ONU, Zahir Tanin, en una conferencia de prensa en la que informó de los resultados de su labor como mediador designado por la Asamblea General.
El diplomático indicó que cuenta con un documento en el que se reflejan "todas las posiciones" sobre la reforma que hay entre los 192 países miembros del organismo.
A su juicio, el escrito proporciona un punto de partida firme para la próxima quinta ronda de negociaciones, en la que se discutirán asuntos relacionados con el poder de veto, las diferentes categorías de miembro del Consejo, además de su ampliación.
"Estoy seguro de que será un vehículo importante para las negociaciones, ya que tras tantos años, por fin contamos con algo que nos puede permitir progresar", agregó.
La ONU ha intentado en diversas ocasiones desde 1979 llevar a cabo negociaciones para modificar los métodos de trabajo y la composición del máximo órgano, que todavía es un reflejo de la situación geopolítica que existía al final de la Segunda Guerra Mundial.
El Consejo está compuesto por quince miembros, de los que cinco (Francia, China, Reino Unido, Estados Unidos y Rusia) son permanentes y cuentan con poder de veto.
Los otros diez son elegidos por la Asamblea General por un período de dos años y se reparten de acuerdo a los grupos regionales que conforman el órgano legislativo de la ONU.
Las diferentes reformas barajadas incluyen, entre otras cosas, aumentar hasta 24 los integrantes del Consejo, crear nuevos miembros permanentes o ampliar la participación de grupos regionales como África, Asia y Latinoamérica.
El llamado Grupo de los Cuatro (Japón, Alemania, India y Brasil), que aspira a un asiento permanente, quiere un aumento de los miembros tanto en la categoría de fijos como en la de los que cambian.
Por el contrario, la coalición "Unidos para el consenso", que integran Italia, Pakistán, España y México, entre otros, quiere que la ampliación sea sólo entre los miembros no permanentes.
Otro grupo lo integran los países africanos de la ONU, que ha presentado su propia propuesta, en función de una representatividad geográfica más equitativa, con puestos permanentes y no permanentes.