El ministro de Economía y Finanzas de Bolivia, Luis Arce, viajará este mes a Rusia para intentar definir las condiciones de un crédito de 250 millones de dólares destinado en parte a modernizar las Fuerzas Armadas de su país, informó hoy la embajada rusa en La Paz.
El embajador de Rusia en Bolivia, Leonid Golubev, afirmó en una conferencia de prensa que a fines de octubre, sin precisar la fecha, Arce estará en Moscú para "estructurar" el préstamo.
"Ahora todo depende de la parte boliviana. Nosotros estamos dispuestos a dar el crédito concesional (bajo interés y largo plazo) pedido" por Bolivia, dijo Golubev.
El crédito que se gestiona desde febrero de 2009 será a un plazo de 30 años con un interés del 0,77%, y con dos años de gracia.
La oferta rusa está sobre la mesa y sólo falta el visto bueno de las autoridades bolivianas para corroborarla y ver en qué ámbitos se invierte, según el embajador.
El crédito solicitado por el Ejecutivo de Evo Morales será en parte para equipar y modernizar a las Fuerzas Armadas de su país y la posible compra de ocho aviones, uno de ellos presidencial.
Además, el Gobierno ruso está interesado en mejorar el sistema aeroportuario boliviano, con la instalación de nuevos radares y asfalto en 16 aeropuertos y aeródromos.
Asimismo, Golubev ratificó que, en caso de que Bolivia adquiera los ocho aviones Antonov de fabricación rusa, se construiría en la ciudad central de Cochabamba un centro de reparación de este tipo de aviones con cobertura a toda Latinoamérica, que tendría un costo de 5 millones de dólares y daría empleo a profesionales del país.
El diplomático ruso añadió que su país también está esperando la respuesta del Ejecutivo boliviano para presentar de forma más concreta sus proyectos en hidrocarburos y minería en este país.
Según Gobulev, en caso de que la visita de Arce a Moscú sea infructuosa, la aplicación del crédito tendría que esperar hasta 2012, para que pudieran figurar en el presupuesto ruso para ese año
El embajador ruso también se refirió a la reciente visita de una delegación del Parlamento de su país a Bolivia para tratar todos los programas de cooperación y se urgió a las autoridades bolivianas a definir lo antes posible el crédito para poder usarlo.