El Panamá América
Howard, Diablo, Albrook, y Clayton están en el abandono bajo la administración panameña, y el deterioro invade viviendas, locales, calles , todo lo que antes relucía bajo administración norteamericana, gracias al constante mantenimiento, según comprobó El Panamá América en un recorrido efectuado por equipos de reporteros y fotógrafos.
Desde la entrada de Howard hasta la escuela de oficiales de la Policía Nacional, la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) ha mantenido cuadrillas de mantenimiento. Sin embargo, al final existe un área residencial que se encuentra completamente abandonada.
La maleza se ha apoderado de los parques y paradas de buses, y amenaza entrar a las salas y cuarto de las casas.
Lo más impresionante es que en Howard existe una potabilizadora de agua y dos bombas de gasolina completamente abandonadas.
En Diablo, a pesar de ser un área casi vendida en su totalidad, pudimos encontrar un parque frente a la Autoridad Marítima de Panamá, que parecía ser una reserva forestal.
En el mismo sitio, se encuentra una residencia con visibles muestras de ocupación por piedreros furtivos. Aprovechando la falta de vigilancia, los drogadictos han improvisado camastros con cartones. No queda duda que vandalizaron los servicios higiénicos y los vidrios de las ventanas. Sólo les faltó vender las escaleras, pero llegaron tarde porque las mismas ya han sido devoradas por la polilla.
En Albrook, también hay rastro de la desidia. Frente a la Autoridad de Nacional del Ambiente (ANAM) la ARI ha instalado un cementerio de autos del Estado, en su mayoría de la Contraloría General de la República, según los stickers .
La antigua base militar es la que está mejor cuidada se encuentra, pero también hay rastro de abandono, en las últimas casas. Hay allí un hospital militar, que no logramos visitar . La pregunta que nos hicimos fue por qué no se utiliza ese hospital para atender a los centenares de pacientes que se hacinan en los establecimientos sanitarios oficiales.
Uno de los principales inversionistas de Panamá, Hermán Bern sostuvo que a la ARI le hace falta dinamismo, y una restructuración de su estrategia.
Indicó que el proceso de venta se encuentra muy lento.
En tanto, el economista Rubén Lachman calificó de lamentable al manejo que se le ha dado a la administración de la ARI.
Manifestó que la gestión de Nicolas Ardito Barletta había dejado en la ARI un rumbo bien definido, lo que ha sido cambiado por la venta de canchas, parques y casita por casita.
"El proceso de venta no se encuentra a la velocidad que tiene que ir, hay muchos proyectos que están parados", expresó Lachman.
Howard podría estar jugando un papel estelar en lo que es el sistema multimodal del transporte y no ocurre nada.
"Falta dinamismo y actitud empresarial, ese es el problema", resaltó Lachman.
El gobierno paga millones de dólares, cuyo monto exacto es todavía un misterio, en alquileres en edificios de propiedad privada que ocupan ministerios, institutos autónomos y otros locales públicos, mientras en las áreas revertidas, patrimonio de la nación, no se ocupan innumerables instalaciones donde podrían caber holgadamente diversas dependencias estatales. Dos palabras extrañas en el lenguaje de los burócratas explican la situación: falta de mantenimiento.