Un sacerdote indio acusado de abusar sexualmente de una adolescente mientras trabajaba en una iglesia católica de Minesota (EE.UU.) entre 2004 y 2005 defendió hoy su inocencia y aseguró que está dispuesto a volver a este país para enfrentarse a la Justicia y limpiar su nombre.
En declaraciones a la cadena de televisión estadounidense ABC, el sacerdote Joseph Palanivel Jeyapaul, que en la actualidad trabaja para su diócesis en una localidad de India, argumentó que las acusaciones vertidas contra él responden a intereses económicos del entorno de la joven que le acusa de haber abusado de ella sexualmente cuando tenía catorce años.
"No soy culpable. Soy inocente. No he cometido ningún pecado contra nadie", reiteró a esa cadena Jeyapaul, quien está considerado un fugitivo por las autoridades del condado de Roseau, en Minesota, donde se emitió una orden detención en su contra.
Según la documentación judicial hecha pública en las últimas horas, este sacerdote indio está encargado de supervisar la contratación de maestros en 40 escuelas católicas en la diócesis de Ootacamund, en el estado de Tamil Nadu, en el sur de India.
Jeyapaul negó haberse ido de Minesota debido a esas acusaciones y explicó que, por el contrario, se encontraba ya en su país natal atendiendo a su madre enferma cuando en septiembre de 2005 se enteró de que se habían presentado cargos en su contra.
"Me enfadé muchísimo y dije que era una acusación falsa", explicó el sacerdote, quien incluso dijo estar dispuesto a volver a EE.UU., si las autoridades estadounidenses solicitan su extradición, para así poder limpiar su nombre.
Según publica hoy The New York Times en su página web, el abogado del Vaticano, Jeffrey Lena, remitió el lunes al obispo que supervisa en la actualidad al sacerdote un comunicado en el que decía que "la Congregación para la Doctrina de la Fe propone que el padre Jeyapaul acceda a su laicización".
El texto añade que "la Congregación cree que las acusaciones son lo suficientemente graves como para merecer la expulsión del estado clerical".
Sin embargo, reconoce que "de acuerdo al derecho canónico, tales decisiones son tomadas por el obispo local, al que se supone en general en la mejor posición para juzgar el caso en relación con el sacerdote en cuestión".
La joven estadounidense que presentó los cargos, que ahora tiene 20 años, asegura que Jeyapaul la forzó a mantener sexo oral con él y la amenazó a ella y a su familia.
Además, ha demandado a la diócesis de Crookston (Minesota), ya que afirma que el obispo local mandó reiterados avisos al Vaticano durante el periodo en que Benedicto XVI ya era Papa, advirtiendo del peligro que suponía Jeyapaul para las mujeres y los niños de su entorno.
Benedicto XVI se está viendo sometido a una gran presión por los múltiples escándalos de pederastia relacionados con la Iglesia católica que están saliendo a la luz y en especial por las acusaciones de que él personalmente ocultó su conocimiento de casos tanto en Alemania como en EE.UU. cuando era cardenal.
El diario The New York Times publicó recientemente que el Papa, cuando era el cardenal Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y el actual secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, encubrieron al cura Lawrence Murphy, quien abusó sexualmente de unos 200 menores en una escuela para niños sordos del estado de Wisconsin donde prestó servicios de 1950 a 1970.