Los trabajadores del transporte público de Asunción y el área metropolitana comenzaron hoy una huelga de tres días para exigir al Gobierno la formalización de las empresas que operan con precarias licencias, entre otras demandas.
La medida de fuerza, convocada por los principales sindicatos de trabajadores que también tienen flotas de autobuses e itinerarios, obligó a los usuarios a emplear todo tipo de transporte alternativo para llegar a sus puestos trabajo.
Cientos de personas tuvieron que realizar largos recorridos para buscar la forma de acercarse a su lugar de destino y en muchos casos lo hicieron en camiones militares o vehículos de la Policía Nacional que fueron movilizados por las autoridades.
En San Lorenzo, municipio vecino a la capital, la Policía informó de la detención de diez conductores en los piquetes desplegados por los huelguistas para bloquear la circulación de autobuses que no se sumaron a la medida.
Miguel Zayas, de la Federación de Trabajadores del Transporte (Fetrat), explicó que exigen la derogación de una serie de medidas administrativas que apunta a la renovación del parque automotor y a transparentar la concesión de los itinerarios en el cono urbano de la capital.
Por su parte, César Ruiz Díaz, del Centro de Empresarios del Transporte del Área Metropolitana (Cetrapam), dijo que el objetivo de los huelguistas es legalizar "la informalidad" y anunció que algunas líneas de su gremio operarán a medias.
Los dirigentes sindicales fueron convocados por el vicepresidente del país y titular en ejercicio del Ejecutivo, Federico Franco, para una reunión en la que las partes volverán a discutir las demandas y la posibilidad de un levantamiento de la medida.
Fuentes sindicales dijeron que la huelga afecta a un gran número de empresas que circulan en la capital y las urbes vecinas, donde al día se movilizan alrededor de millones de personas.