Un "fallo humano" es la causa del accidente de un helicóptero indio Dhruv, recién adquirido por el Gobierno de Ecuador, que el pasado 27 de octubre se estrelló en la pista del aeropuerto de Quito, cuando realizaba un desfile de exhibición.
Esa es la principal conclusión a la que llegó una Junta Investigadora de Accidentes (JIA), que hoy reveló su informe, en el que descarta un "fallo mecánico", como se especuló después del percance.
El informe de la JIA, elaborado con base en investigaciones de las cajas negras y otros elementos, analizados en India y Estados Unidos, determina que el accidente "se atribuye al factor humano", señaló en rueda de prensa el ministro ecuatoriano de Defensa, Javier Ponce.
En el accidente resultaron con heridas leves los dos tripulantes del helicóptero, que forma parte de una flotilla de siete aparatos adquiridos por Ecuador a la India, uno de ellos al servicio del presidente de la República, Rafael Correa, para sus desplazamientos por el país.
En un principio, varios medios de comunicación y políticos de la oposición presumieron que el accidente se debió a un presunto fallo en el rotor posterior del helicóptero, versión que fue descartada por la Junta de Investigación.
Ponce señaló que la compañía de seguros cubrirá el costo del helicóptero, por lo que el país recuperará la aeronave luego que se termine con el trámite pertinente.
Además, dijo que el resto de la flotilla de helicópteros Dhruv empezará a volar inmediatamente, como hasta el momento lo ha hecho la aeronave que está bajo el servicio del presidente Correa.
Por otra parte, Ponce confirmó que el Gobierno ecuatoriano comprará a Rusia dos helicópteros tipo "MI", para el transporte de personal militar.
Asimismo, dijo que Ecuador negocia actualmente la adquisición a China de aviones tipo "Avro", para reemplazar unos antiguos de la Fuerza Aérea Ecuatoriana que ya han cumplido su vida útil.
La adquisición de los helicópteros Dhruv forma parte de un plan del Gobierno de Quito para renovar su equipamiento militar, considerado obsoleto.
Además, Ecuador ha negociado aviones militares, radares y otros equipos y materiales de Defensa, cuya incorporación es vista como fundamental por Quito en el objetivo de mejorar la defensa de la soberanía territorial.
El plan de renovación militar de Ecuador tomó impulso tras el bombardeo ejecutado el 1 de marzo de 2008 por el Ejército colombiano en el enclave ecuatoriano de Angostura, en la selva amazónica, donde la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) había instalado un campamento clandestino.
Esa operación militar colombiana, en la que fallecieron 26 personas, derivó dos días después en la ruptura de relaciones diplomáticas bilaterales, debido a que Quito la consideró como una violación a su soberanía nacional.
Ambos Gobiernos intentan ahora recomponer la relación diplomática a través de un diálogo directo entre sus autoridades que, de momento, ha logrado que las partes designen a sus respectivos encargados de negocios y agregados militares.