Un grupo criminal instaló hoy una minicámara en la ropa de un trabajadora de un banco brasileño a la que había secuestrado para cerciorarse de que ésta no avisaría a la policía antes de que, sin ninguna resistencia, les entregara valijas de dinero retiradas de la entidad, informaron medios locales.
El insólito asalto fue denunciado hoy por la víctima en Sao Paulo, la mayor ciudad brasileña y principal centro financiero del país.
La trabajadora del banco fue hecha rehén en la noche del jueves junto a su familia y hoy fue obligada por los criminales a acudir al banco, los asaltantes esperaron en un local vecino a que la mujer abriera la caja fuerte y saliera de la entidad con dos valijas llenas de dinero.
Para asegurarse de que la mujer no accionaría ningún sistema de alarma ni llamaría a la policía, los bandidos colocaron una cámara en su cuerpo mediante la que pudieron vigilar lo que la mujer hacía en cada momento.
La mujer denunció el caso tras la liberación de su familia y de que los ladrones huyeran con el botín.